Tras varias idas y vueltas, el Día del Padre se celebrará el próximo 21 de junio y no en agosto, como requirieron distintos sectores, entre ellos, el intendente de la Capital, Ulpiano Suarez, en referencia al Padre de la Patria. La fecha fue confirmada por la Federación Empresaria de Mendoza, quienes sostienen que no hay tiempo para modificarla.
“Luego de varias reuniones con las cámaras empresarias de la provincia, incluso, con autoridades de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) se determinó que la fecha no se modificará, al menos este año. Estamos muy cerca para realizar cambios”, aseguró Alberto Carletti, presidente de la Federación Empresaria de Mendoza (FEM).
El empresario argumentó que se prefiere conservar la fecha tradicional -el tercer domingo de junio- debido a que “por un lado, los comerciantes necesitan hacer caja lo antes posible. La pandemia los ha afectado y demasiado. Por el otro, no es conveniente trasladar la fecha a agosto ya que se superpondría con otro festejo comercial como es el Día del Niño, que se conmemora el primer domingo de ese mes. Además, la ropa de temporada se tiene que vender ahora, en agosto ya no sirve”.

Asimismo, Carletti reconoció la necesidad de conmemorar y homenajear al Padre de la Patria, en agosto, pero expresó que eso se puede hacer desde lo patriótico.
“Es importante valorar a nuestro héroes, nadie lo niega. Lo que sí necesitamos es que nos dejen también reactivar el mercado. Hemos pasado dos meses sin abrir las puertas y ha sido duro para muchos”, indicó.
¿Se reactivó el comercio?
Las expectativas con el Día del Padre son muchas entre los comerciantes, sobre todo, si se tiene en cuenta que junto con el Día de la Madre, del Niño, Navidad y Reyes son las fechas más importantes, desde lo comercial.
“El comerciante espera ansioso estos días y este año la situación ha estado muy compleja, por lo que hay mucha necesidad de facturar”, narró Carletti.
Durante el aislamiento, algunos comercios apelaron a la venta online, algo novedoso para muchos. Sin embargo, el empresario consignó que la respuesta ha sido muy positiva.
“Aún hoy se sigue vendiendo bajo esa modalidad y no creo que se deje de hacer. Es otra alternativa para generar ganancias”, expresó Carletti.

Sin escapar a la realidad, el titular de la FEM también contó que “han sido varios los locales que cerraron en el centro, se habla de un 25% y, uno de los mayores motivos, fue la imposibilidad de pagar el alquiler del salón”.
“Es una realidad latente, lamentablemente. Los más perjudicados fueron los rubros dedicados a la indumentaria y zapatería. Además, muchos de los que se apostaban en el microcentro mendocino terminaron rescindiendo sus contratos y se reubicaron en zonas alejadas de la Ciudad”, concluyó.
