En teatro hay una premisa, se dice que hay que tener cautela con los estrenos, que si se quiere ver un buen espectáculo y, por consiguiente, hacer un análisis profundo del mismo, se debe concurrir a la segunda función, cuando lo artístico y lo técnico está afianzado. Y esto, se demostró en la primera repetición de Postales de un Oasis que Late con una puesta en escena impecable gracias al perfeccionamiento de un agente fundamental, la iluminación.
Tras la postergación por lluvia de la noche familiar con Axel, la que se convirtió en la segunda jornada de la Vendimia 2015 comenzó con una previa en la que se lucieron las bandas locales. Sobre el escenario, Martín Carrillo, Medieval Society y Cien peces piensan pusieron en sintonía los oídos para la presentación de Ciro y Los Persas. Pero, antes, la apertura la realizó Miguel Carabajal interpretando una canción dedicada a Marcelo Rosas.

Desde las 20, poco a poco, se fueron llenando las embarradas gradas del Teatro Griego, una hora después, con un Frank Romero Day menos colmado que el domingo, Postales de un Oasis que Late inició con “Mi amada Mendoza”; las imágenes fueron desplegándose en una conmovedora sucesión de música, danzas y actuaciones sobre el escenario.
A pesar de la serie de inconvenientes que debió enfrentar el equipo de dirección, porque los tiempos burocráticos no van en soncronía con los tiempos artísticos, la Vendimia 2015 manifestó, finalmente y como cada año, el fruto del trabajo de más de 700 artistas.

La prosa Liliana Bodoc volvió a destacar para quienes no habían asistido al Acto Central, sumado a diferentes cuadros que lograron nuevamente el aplauso de los presentes, como el tango malambo, los títeres choiques (en una conmovedora escena que demuestra el equilibrio que tenían los primeros habitantes con los animales) y la inclusión de los bailarines folclóricos con capacidades diferentes en la pasarela principal, bajo la atenta mirada de los presentes.

Inmediatamente finalizado Postales de un Oasis que Late, los fuegos artificiales surcaron el cielo del Frank Romero Day para dar paso al comediante, Bombita, que desplegó un arsenal de chistes, posibilitando a los técnicos el tiempo suficiente para armar el backline e instalar los instrumentos de Ciro y Los Persas.

La media noche estalló en ovación con Antes y después y un Ciro que ofreció un espectáculo de primer nivel, de dos horas de duración, y con un setlist que incluyó veintidós de sus mejores canciones. El vínculo del músico con Mendoza, no sólo se vio en el Teatro Griego, se afianzó tras un regalo especial de la Bodega Los Toneles, un blend de tintas que lleva como nombre “27”, especialmente creado para el ex cantante de Los Piojos, sumándose así, al grupo selecto de estrellas de rock que tienen un vino propio, aunque sólo se trate de una única botella.
Gran regalo de @BodegaToneles Se viene un nuevo blend??? Quien quier uno?? @nico_aleman @alevigilmalbec pic.twitter.com/1TCKzUagUx
— Andres Ciro Martinez (@ciroylospersas) marzo 9, 2015
Barón rojo, Taxi Boy, Tan solo, Como Alí, Me gustas, Insólito y Servidor fueron de la partida e hicieron cantar al público que terminó de pie y con banderas desplegadas. Con Noche de hoy, culminó el show que hizo vibrar a una multitud, amante de la buena cosecha del rock.

