El finde fresco, con estrenos de filmes nacionales y las promociones de 2×1 en entradas, ha sido una buena oportunidad para disfrutar de una salidita no muy cara y  entretenida. Una opción fue conocer una de las salas de cine VIP de la provincia, con butacas supercómodas y un amplio recinto. La sorpresa fue que para acceder a gozar  de estas beldades hay unas interminables y pesadas escaleras que deben transitarse en penumbras. Ante el reclamo del público, que tropezaba y demoraba tanto al entrar  como al salir, la respuesta fue más asombrosa aún: “La intensidad de la luz al 50% se enciende automáticamente y no puede modificarse”.