La pandemia causada por el COVID-19 ha cambiado el mundo en apenas un poco más de dos meses. Una crisis sanitaria mundial que provocado una extensa cuarentena en Argentina y que sin duda, ha afectado muchos aspectos de la vida de las personas como lo es aquellas rutinas de actividad física que se tenían establecidas diariamente.

Y es que aunque poco a poco se comience a permitir las caminatas de manera individual así como paseos con personas con las que se conviva, es muy complicado llevar un ritmo de vida similar al de antes. Actividades ligeras como dar un paseo hasta el auto o subir las escaleras del trabajo no se pueden desarrollar como antes, provocando un estilo de vida mucho más sedentario y que afecta tanto al cuerpo como a la salud.  En este sentido, la mala circulación sanguínea de las piernas es un apartado que más sufre en estos momentos debido a la gran cantidad de tiempo sentado que se emplea con mucho menos deporte o actividad cardiovascular. ¿Cómo ayudar a evitar riesgos y sentirse más sana y mejor con uno misma? Veamos algunos consejos.

¡En casa también! Retomar la actividad física

Muchas personas están afrontando el teletrabajo por primera vez, pasando de las oficinas a sus propios espacios en casa donde la comodidad no está pensada para un despacho profesional. Malas posturas, como cruzar las piernas al estar sentados, pueden ser muy perjudiciales para la circulación de las piernas, provocando desde tirones, dolores o varices.

Si durante la jornada de trabajo se pasa muchas horas de pie o sentado, en la misma posición, descansos habituales son muy beneficiosos para la buena circulación. Para usuarios que teletrabajen, una buena fórmula es intentar visualizar los pequeños trayectos que se solían hacer en un día cotidiano y aplicarlos por el propio hogar. Si a estas pequeñas medidas se les une un ejercicio físico moderado potenciará sus cualidades. 

Calzado cómodo, que no apriete, es un pequeño gran gesto que ayuda a paliar los efectos de mala circulación, evitando dolores en los tobillos. Aunque esté bien estar cómodo en casa, hay que intentar que la ropa no sea excesivamente ajustada. Si no se pueden cumplir estos consejos durante el día, el descanso será fundamental para aliviar la situación.

Dormir con almohadones levantando los pies, duchas de agua templada pero con chorros de agua fría al final en las partes doloridas, o un masaje con algún tipo de gel frío o pomada, son excelentes opciones a elegir.

La dieta: aliada o enemiga

La vida sedentaria que acaba por provocar la mala circulación de las piernas se basa en la alimentación. En momentos de cuarentena y confinamiento, la ingesta puede sufrir cambios y derivar en un empeoramiento de la situación. Normalmente, un dolor por mala circulación de las piernas suele producirse debido a una falta de proteína en la dieta. La falta de estas moléculas formadas por aminoácidos acaba por provocar la pérdida de masa muscular. 

Pescados azules, como el salmón o el atún, son opciones perfectas para mejorar tu dieta rica en proteínas saludables. Ingestas de grasas saturadas, presentes en las patatas fritas, el embutido o la panadería industrial son alimentos a evitar.