¿Qué significa una relación sincera? ¿Se refiere únicamente a conceptos monogámicos de lealtad sexual o incluye una visión más amplia?¿Una relación sincera requiere decir todo lo que hacemos y pensamos?

Astrológicamente hemos iniciado el mes de Libra, y como es de creencia popular, junto con la primavera también florece el deseo. Desde tiempos anteriores a los sumerios, ideas arquetípicas de comportamiento humano se asocian a ciertas estrellas, representando divinidades. Así, en distintas culturas encontramos arquetipos similares de madre, bufón, guerrero, sabio, el magnánimo, el benévolo y el amante representados en el cielo. Entre ellos, desde hace más de cuatro mil años, el planeta Venus ha sido vinculado con el deseo, la voluntad, el dinero el amor y las mujeres. Seguramente, más de alguna relación tienen, pero, en esta ocasión, el clima astrológico nos permite comprender con mayor facilidad qué significa para cada uno de nosotros una relación sincera.

La base para una relación sincera desde la astrología requiere dos puntos fundamentales. El primero se vincula a su opuesto complementario: el signo de Aries regido por Marte. Esto significa que es imposible tener una relación sincera si no somos, primero, sinceros con nosotros mismos. Muchas veces caemos en situaciones ambiguas no por intención o dolo previo sino más bien porque nosotros mismos no tenemos la claridad suficiente para diferenciar qué queremos o necesitamos y actuamos de forma contradictoria o dando señales incoherentes. Por lo tanto, es imposible ser sinceros con otros si no generamos previamente la pausa necesaria para ser sinceros con nosotros mismos, observar lo que nos acontece internamente y tomar un curso de acción en función de la autoobservación. Marte no sólo es el arquetipo del guerrero, es también la autoafirmación y la comprensión que desde nuestro deseo y nuestra forma de ser que podemos entregarle al otro, lo que tenemos sin perdernos, sin confundir una relación de pareja con una simbiosis o un simple mutualismo.

“Yo comparto porque tengo algo para dar, no sólo porque lo necesite”.

El segundo punto está relacionado con el signo que comparte regencia; es decir, Tauro. La energía de este signo está relacionada con los recursos y la autoestima. En este sentido, si no confiamos en nosotros mismos, en nuestra independencia afectiva y en la valoración de lo que hacemos bien, independientemente de la opinión del otro, tendremos tendencia a generar relaciones tóxicas de pérdida de identidad, mentiras y engaños. Claro que nadie desea una relación dañina, pero, probablemente, tener una relación cien por ciento sincera es un extremo y nada asegura que sea una relación sana o feliz.

Establecer vínculos sinceros requiere, primero, serlo con
nosotros mismos; exige mucho más que una buena autoestima, precisa de autoconfianza en nuestras decisiones, en nuestras capacidades para establecer sanos límites y para sostener conflictos cuando son necesarios.

Este mes de Libra, en especial, a diferencia de otros años, nos brindará la oportunidad de eliminar definitivamente vínculos dañinos, pero, sobre todo, nos ayudará a restablecer las bases necesarias para comenzar de nuevo.