Mientras la Dirección General de Escuelas afina los protocolos para la vuelta a clases presenciales el 1 de marzo, uno de los grandes interrogantes de la comunidad educativa es cómo llegarán alumnos y docentes a las escuelas.
Actualmente los colectivos de Mendoza circulan con pasajeros al 80% de su capacidad, es decir con la totalidad de los asientos disponibles, más veinte pasajeros parados como máximo.
Todo hace prever que la medida continuará durante el ciclo 2021 y lo que dure la pandemia. Sin embargo, en algunas de las unidades mantener el distanciamiento social se vuelve una odisea.
“Hoy el transporte urbano está al 100% de sus servicios, con los habituales horarios “de verano” en esta época, como ocurre todos los años”, indicaron desde La Secretaría de Servicios Públicos de Mendoza.
A su vez, desde la cartera al frente de Natalio Mema adelantaron que “para el inicio de clases se va trabajar con las frecuencias correspondientes, los recorridos escolares y con los refuerzos que sean necesarios. Pero todo lo está coordinando, en esta etapa, la Dirección General de Escuelas”.
Respecto de los abonos, destacaron que se están renovando todos los beneficiarios del sector en este momento.

Desde la Dirección General de Escuelas sostuvieron que se evalúan protocolos cuando se reanude la actividad escolar y que aún restan 35 días para poner a punto el sistema.
En tanto, desde esa área se pedirá los refuerzos de unidades necesarios, según los horarios, la zona y la cantidad de gente que esté en movimiento.
La semana pasada, el titular de la DGE, José Thomas, se reunió con padres autoconvocados quienes le sugirieron la posibilidad de incorporar un transporte exclusivo para estudiantes y docentes.
“Tenemos 1.300 escuelas en Mendoza, las realidades son muy heterogéneas, en algunas la solución puede ser un transporte particular. Depende de cada una de las comunidades educativas. No podemos generalizar una respuesta pero sí un marco de trabajo”, consideró Thomas durante la conferencia de prensa que realizó junto al ministro de Educación Nicolás Trotta.
En ese contexto el funcionario nacional reafirmó “el desafío de maximizar la presencialidad segura” y el objetivo es comenzar a vacunar a los docentes en febrero, empezando por los de Nivel Inicial que tienen mayor contacto físico con los estudiantes.
