Este martes arranca el debate oral y público por la muerte de Alan Villouta, el joven de 21 años que fue atropellado en el Acceso Sur el 26 de agosto de 2017. En el banquillo de los acusados se sentará el empresario Alejandro Verdenelli (45), que está imputado por homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y antirreglamentaria, por lo que arriesga una pena de 3 a 6 años de prisión.
Al inicio de la investigación el empresario fue acusado de homicidio simple con dolo eventual, que arriesga penas de entre 8 y 25 años. Pero la causa se encuadró finalmente como un accidente culposo.
La muerte del joven ocurrió el 26 de agosto del 2017, cuando salía de trabajar de una pizzería en el complejo La Barraca Mall en Guaymallén y cruzó el Acceso Sur. Allí fue atropellado por una camioneta Porsche Cayenne al mando de Verdenelli.
Villouta murió en el acto y el conductor del vehículo que lo embistió se dio a la fuga. Unas 60 horas después, se entregó ante las autoridades y quedó detenido.
El fiscal ordenó que pase a la cárcel luego de que las pruebas lo comprometieron con el accidente y lo acusó por homicidio simple con dolo eventual, que prevé de 8 a 25 años de cárcel.
Sin embargo, con el transcurso de la instrucción y la incorporación de nuevas pruebas, la calificación terminó mutando hasta llegar a homicidio culposo por la conducción imprudente, como en la mayoría de los accidentes viales fatales.
