Dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y de la Unión Industrial Argentina (UIA) negaron ayer que ambas entidades hayan pactado congelar la discusión en el Congreso del proyecto para distribuir ganancias empresarias entre los trabajadores, tras la muerte del ex presidente Néstor Kirchner. El jefe de la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados, Héctor Recalde, aseguró que la iniciativa de su autoría continuará en análisis en el Parlamento y aclaró que sólo se suspendió la reunión programada para mañana con la UIA, por pedido de la entidad, debido al luto por la muerte de Kirchner.
“A mí me pareció sensato en medio del luto, pero no (implica) que se suspenda el tratamiento del proyecto”, aclaró. En diálogo con radio Mitre, Recalde justificó el pedido de suspensión del encuentro al argumentar: “Me pareció atinado y hasta a mí me vino bien, porque uno no está en condiciones emocionales de ponerse a discutir ahora cuestiones importantes, pero terrenales, cuando uno está sufriendo una pérdida”. El también asesor legal de la CGT consideró que el encuentro del jueves entre los jefes de la CGT, Hugo Moyano, y de la UIA, Héctor Méndez, luego de haber participado ambos en el velatorio de Kirchner, fue “un paso importante”.
“Ha habido un paso importante, que fue el acercamiento que hubo con algunos sectores empresarios, como el encuentro con la UIA, que algunos medios distorsionan. Es bueno retomar una agenda que había quedado interrumpida de temas macro que hacen a la necesidad de un consenso social, pero de ninguna manera esto impide la evolución de situaciones que se viene dando”, afirmó. Recalde insistió en que el proyecto para repartir 10 por ciento de las ganancias empresarias entre los trabajadores no quedó “freezado”, y garantizó que “va a seguir su tratamiento, su evolución y, paralelamente, la CGT tratará de llegar a un acuerdo con sectores empresarios en un montón de materias”.
“El proyecto se sigue tratando con los mismos tiempos de antes. Una semana, o quince días, no altera la vida institucional. Era imposible el tratamiento en noviembre por los términos legislativos, por los temas pendientes, por lo cual, a mí no me preocupa ni me causó ninguna consecuencia dañosa suspender la reunión con el sector empresario”, fundamentó. En la misma sintonía, Méndez rechazó que haya pactado freezar la iniciativa, duramente cuestionada por la UIA. En declaraciones a la misma radio, el dirigente empresario aseveró: “En el cónclave ni hablamos de eso”. “Yo solamente dije que estábamos de duelo, que no era oportuno que el martes nos juntáramos, pero por un problema del duelo.
La gente no está con ganas de ir a pelear las cosas”, justificó. Méndez definió la reunión con Moyano como “una charla informal” en la cual “se habló de poder trabajar en conjunto otorgando seguridades y garantías, de que es un período donde todos tenemos que colaborar al diálogo”. “Ambos decidimos que había que sentarse en la mesa, veremos cómo sigue en los próximos días, pero por ahora dimos la señal, que es importante para la sociedad, de que nosotros podíamos sentarnos en la mesa y negociar”, subrayó.
