Parece crecer la puja entre la presidenta y el contrapresidente. Cristina salió con los tacones de punta a atacar al Cleto, y avisó que no va a viajar a China porque no quiere dejar el gobierno en manos de un opositor. El Cleto, con una auténtica cara de yo no fui, le pidió por favor que reviera la medida y se fuera nomás a China, porque es un viaje muy importante para el país. Pero la primera mandataria suspendió todo. Ya tenía contratado un apart hotel con Kirchner, perdón, con Kichinet, en el centro de Beijing, con vista a la ciudad prohibida, tres dormitorios, un baño con calefón termotanque. Es más, ya había contratado algunos tours para conocer China, pensaba ir a la Gran Muralla, esa medianera a lo bestia que hicieron los chinos antiguos, molestos con sus vecinos que les tiraban basura, pensaba ir a la Villa Olímpica para ver las posibilidades de construir una en Calafate. Es más, había tomado clases básicas del idioma chino, que no es fácil. Por ejemplo: ¿Cómo se dice viuda en chino? Chin chu macho. ¿Cómo se dice intestino en chino? Chin chu lin. ¿Cómo se dice equivocado en chino? Tai pi fiao. ¿Cómo se dice espejo en chino? Ahí toy. ¿Cómo se dice papel higiénico en chino? Kita ca quita. ¿Cómo se dice minifalda en chino? Cachi che le ve. ¿Cómo se dice naufragio en chino? Chin chu lancha. Además, Cristina no iba a China por placer, ya sabemos lo que pasó con los uruguayos para que nos demos cuenta de que no se lleva bien con los orientales. Iba a hacer negocios. Son mil quinientos palos de chinos sus habitantes, con que les venda un sachet de leche por día a cada uno, es un negoción. Pero el temor de ver al Cleto como presidente de la República la hizo recular en su intento. Algunos dicen que es por Redrado, pero ella aclaró que era por Cobos. Ahora bien, digo yo, ya el Cleto anunció que él se va a ir de la función pública el día en que se vaya la presidenta. ¿Esto quiere decir que Cristina no va a viajar más por el Cleto? ¿Y si tiene una cumbre, ah? ¿ Y si Argentina juega la final en Sudáfrica y tiene que ir al partido definitorio? ¿Y si la llama Obama, que es lo que está buscando Cristina desde hace un año? ¿Qué hacemos? Pues bien, lo ideal es que cuando se vaya Cristina lo invite al Cleto. Porque, al parecer, es mejor tenerlo cerca sin poder que lejos con poder. La presidenta se queda en casa, tal vez la invite a tomar el te a la China Zorrilla.