La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA) precisó ayer que la carne vacuna registró un incremento interanual de 75 por ciento en las góndolas y destacó que los precios del ganado en pie muestran un alza de 91 por ciento interanual. En su informe mensual, CICCRA vinculó estos datos “al resultado de la política que llevó adelante” el gobierno kirchnerista y expresó, además, que el stock ganadero cayó 15 por ciento desde el 2007, tras contabilizar la pérdida de 9,4 millones de vacunos en los rodeos. La entidad que conduce Miguel Schiariti reveló la caída de 25 por ciento interanual que presentó la faena bovina, la disminución de 18 por ciento en el consumo cárnico por habitante y la reducción de 54 por ciento en las exportaciones de carne bovina fresca y congelada en el último año.
Según CICCRA, “la industria frigorífica argentina enfrenta la más dura crisis estructural de su historia”. Por ello, desde la entidad se responsabiliza a la “intervención” oficial dispuesta en el mercado ganadero en los últimos cuatro años “para abastecer de carne barata a los trabajadores de menores ingresos y hacer de la actividad industrial un conjunto de empresas fuertes para darle sustentabilidad al sistema y a la cadena de ganados y carnes”. “Con este discurso se presionó a la industria con las ‘baratas’ a cambio de los permisos de exportación, se implementaron los subsidios al engorde a corral y, en resumen, se mantuvo artificialmente bajo el precio del ganado”, dijo CICCRA en su informe.
La cámara de la industria cárnica consideró que “el estruendoso fracaso” que exhibe esta política “no se ha cobrado aún con la renuncia del funcionario responsable” y reconoce que “a esta altura del actual gobierno, el sector tampoco espera que se produzca ningún cambio” en la estrategia oficial. Para CICCRA, la recuperación del sector demandaría un plazo de seis años para revertir la crisis que afecta al sector ganadero, donde se registró la desaparición de 6.000 pequeños productores en los últimos cuatro años.
En lo que respecta al consumo interno, el estudio refirió que la combinación de una menor oferta de carne vacuna con un gradual, aunque continuo, crecimiento de la población, se traduce en una significativa disminución del consumo por habitante. De acuerdo con CICCRA, en el período enero–agosto del 2010 el consumo por habitante fue de 56,8 kilos de carne vacuna, cifra que dista de los 69 kilos consumidos en igual período del 2009.
“Es decir, este año estamos registrando el guarismo más bajo de la década”, se quejó la entidad. En agosto, la producción de carne vacuna alcanzó las 219 mil toneladas de res con hueso, cifra que en términos interanuales implica una baja de 25,7 por ciento, y en los primeros ocho meses del año, el acumulado arroja un resultado de 1,74 millones de toneladas, con una merma de 22,3 por ciento anual.
