Desde hace tan solo unos años atrás, el mundo de la coctelería dio un gran salto, no solo en la elaboración de productos más originales –saliendo de los “tragos” más tradicionales- sino además, con la migración del clásico barman a personalidades con identidades y estilos propios que hacen de la coctelería, un verdadero “arte detrás de la barra”. Ellos…¡los bartenders!

Muchos bajo el paragua de la denominada generación de los Millennials, los nuevos referentes de la coctelería se posicionan con fuerza, cobrando un protagonismo absoluto y a la par sin duda, de grandes chefs gastronómicos.

Está claro. La cultura del cóctel está en auge, y al parecer, no se supone que vaya a parar su expansión. Se estima que 9 de cada diez jóvenes consumidores disfrutan de cócteles en las fiestas, y se pronostica que para 2020 habrá 400 millones de nuevos consumidores disfrutando del arte de la mixología.

Actualmente, locales de Asia, Medio Oriente, América Latina y Sudamérica forman parte de la lista de los mejores bares del mundo, por lo que los protagonistas de esta revolución provienen de todas partes. Y con ello llegan nuevas ideas, técnicas e influencias culturales que dan como resultado una industria dinámica en la que surgen tendencias que inspiran a las personas a beber mejor en todo el mundo.

Argentina no es ajena a este boom de significa ser “bartender” fruto del resurgimiento de la coctelería como expresión cultural; un fenómeno que sigue consolidándose en la escena de las principales ciudades del país.

Y es que para muchos, la verdadera edad de oro de la coctelería es la que se vive hoy en todo el país. Nunca antes hubo tantos bares trabajando en conjunto, ofreciendo bebidas como el Negroni, el Old Fashioned e infinitos cócteles de autor. Ciudades como Buenos Aires, por ejemplo, tiene más de cien barras, atendidas por bartenders que conocen su oficio y utilizan materias primas de calidad. A esto se debe sumar el crecimiento que vive el resto del país, el Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Córdoba y Mendoza, entre otras.

En este sentido, Pablo Pastinante (rosarino, 28 años), es uno de los nombres que comienza a pisar con más fuerza en el escenario de la mixología. Hoy, forma parte de los tres finalistas argentinos que competirán en unos meses por el 1° puesto del “Bacardí Legacy Cocktail Competition 2019”, uno de los concursos más reconocidos del mundo de la coctelería que organiza esa prestigiosa marca internacional de ron y que  invita a creativos y talentosos bartenders de más de 36 países a crear un nuevo cóctel y convertirlo en un clásico.

Como parte de sus actividades de promoción, Pablo eligió Mendoza como punto dentro de su gira y, por supuesto, fue la zona de bares de calle Arístides Villanueva la que cautivó a este joven bartender para promocionar su trabajo y su arte.

Desde las raíces

Antes de partir nuevamente a Rosario, Pablo Pastinante charló con el suplemento Empresas de ElSol.com.ar para contar un poco más de su experiencia y su participación en el Bacardi Legacy, y precisamente escogió un bar de Arístides como locación. Así, “Beerlin” –el primer BrewPub de esta calle-, fue el lugar de encuentro.

¿A qué se debe tu paso por Mendoza?

P.P: Llegué a Mendoza por dos motivos, uno visitar a una gran amiga y colega como es Sabrina Rodriguez Cuack y la otra dar promoción a mi trago “Raíces”, el cual es finalista para competir en el Bacardí Legacy, una competencia que permite y busca que uno pueda crear un legado, un nuevo trago que luego pueda convertirse en un clásico.

¿Cómo llegás a la coctelería?

P.P: Desde los 20 años comencé en este mundo estudiando en mi ciudad (Rosario). Siempre tuve ese paladar amargo por así decirlo, y creo que de ahí mi pasión por los bitters (su traducción significa “amargo”), una bebida que sin duda, fue la que más me intrigó.

En el 2013, Pablo viajó a New Orleans y en esa estadía no solo sumó aprendizaje del mundo del bitter, sino que aprovechó para comprar muchos libros de coctelería, y cuando regresó a Rosario, comenzó con el intento de hacer “laboratorio” para crear sus bitters.

Y esta pasión por la coctelería, ¿cómo nació?

P.P: Como te dije empecé estudiando en Rosario ya que era una carrera corta, y es más, quería estudiar gastronomía pero “decanté” por coctelería justamente por ser una carrera más corta. Y de ahí, decidí ir  con un amigo a Brasil a probar suerte. Los dos teníamos bien en claro que la gastronomía sería nuestra principal actividad y fuente de ingresos pero, si bien las ganas de aprender sobre cocina estaban, la coctelería me atrapó y desde ahí hasta hoy.

En tu experiencia de viajar por el mundo, ¿cómo ves el mercado de los bartenders en Argentina con respecto a otras ciudades?

P.P: Creció un montón. El bartender argentino de hecho, está muy bien catalogado internacionalmente, ya que de por sí somos rápidos, y justamente por tener muchas veces dificultades relacionadas con la economía y aprender un montón a cómo superarlas, cuando vas afuera tenés esa personalidad del bartender que sabe lo que está haciendo.

¿Tenés algún bartender a quien admirés?

P.P: Por temas personales, nunca idolatré a nada ni a nadie en mi vida, siempre te pasa de ver gente que la ‘está rompiendo’ y pensás que está bueno, pero mi pensamiento siempre fue: ‘Si lo pudo hacer él, también puedo yo’.

 Con su “Raíces”- el cóctel creado para la competencia-, Pablo intentará ir por todo, es decir, lograr el puesto N° 1 del Bacardi Legacy este año en Amsterdam.

¿En qué te basaste para crearlo?

P.P: Se basa en un concepto que es buscar las raíces de cada uno, de que para crear un legado primero tenemos que conocernos y conocer hacia dónde vamos. Yo creo que las raíces son una base para apuntar a eso. Tiene una idea de remarcar lo que son los cimientos tantos de las empresas como de las personas para crear un legado.

¿Tu trago lleva bitter, del cual sos un experto?

P.P: ¡Esos dicen! (risas) Yo tengo hace unos años mi propia marca de bitter (2013), es más, desarrollé una edición especial para esta competencia. Esto realmente fue un hobby que creció rápidamente…¡yo no soy empresario soy bartender! La idea de crear una línea de bitter llegó como forma de buscar tener productos que muchas veces por el contexto argentino, no logramos acceder los bartenders.

Tal como señala, este rosarino decidió empezar a probar producir sus propios bitters de manera artensal para venderlos en el país. Después de mucho trabajo y de convertir su casa en un laboratorio, logró conseguir un producto de calidad que se destaca hoy en el mercado: Pastinante Bitters.

¿Cómo se prepara el cóctel rosarino finalista? Pablo Pastinante te da su “fórmula”

45ml Bacardí Gran Reserva 8 años
20ml Almíbar de maní tostado
15ml Jugo de lima
20ml Jugo de naranja
Bitter de café Arabiga
1 bar spoon (dos dashes)

Como se verá, “la fiebre de la coctelería” ha llegado para quedarse y, quienes antes preparaban gin-tonics en vaso de largo, hoy se han convertido en personalidades con nombre y estilos propios, mostrando al mundo su sabiduría tras las barras de los establecimientos más cool del mundo reinventando sabores y nuevas texturas, combinaciones, destilados premium y ultrapremium, bitters como verdaderos alquimistas del sabor.