Con 20.071 muertos y unos 520.000 contagiados, Estados Unidos se ubicaba este sábado como foco central de la pandemia global. El epicentro del brote del país es Nueva York, con más de 8.000 fallecidos por coronavirus. Justamente allí residen dos mendocinas, que relataron a El Sol cómo se vive en un estado “casi inmanejable”, como admitió su gobernador Andrew Cuomo, quien además pronosticó que el pico de contagios tendrá lugar en los próximos siete días.

Silvina Fernández (31) y Bianca Vidal (33) forman parte de la comunidad argentina en la Gran Manzana. Están aisladas y tienen temor ya que, a pesar de la cuarentena, muchas personas continúan con sus actividades sociales.

“Desde enero veíamos lo que pasaba China. Sabíamos que en algún momento iba a pasar, pero nunca nos imaginamos la magnitud que ha tomado, lo rápido se ha expandido”, contó Silvina, quien trabaja como bartender y vive desde hace un año en Long Island City, Nueva York.

Fernández tiene asma, por lo que decidió dejar de trabajar a fines de febrero para recluirse como medida preventiva. “Se empezaba a percibir un poco de miedo. Veíamos cada vez más gente con barbijo”, relató.

En un principio realizó el aislamiento voluntario, hasta que el gobierno lo decretó, y aseguró que “lo manejamos con un poco de miedo” y que “está bastante jodida la situación”.

Fernández trata de salir lo menos posible y, de hacerlo, toma todos los recaudos a su alcance, manteniendo la distancia, utilizando barbijos y guantes. “Todo lo que compramos lo desinfectamos, picaportes, suelas de los zapatos, celulares. Tratamos de comprar bastante para salir lo menos posible. Porque estamos peleando contra algo invisible”, explicó.

Bianca, por su parte, es psicóloga y da clases en una universidad. Si bien nació en Manhattan, sus papás son oriundos de Guaymallén. Fue la creadora, hace 12 años, del sitio “Argentinos en Nueva York” y se considera una mendocina más que busca transmitir sus raíces y reunir a sus “compatriotas”.

Vive en pleno corazón de Manhattan, a dos cuadras de Times Square, uno de los puntos más concurridos de la ciudad junto a sus papás.

“Hace tres semanas que estoy en cuarentena. Hay gente que sigue trabajando, los esenciales. Solo salgo a buscar medicinas o comida por mis papás, que son mayores y tienen problemas de salud, así que tienen prohibido salir”, contó Vidal.

“Veo que otras personas siguen saliendo, se siguen juntando con los amigos, como que no toman conciencia la situación. Somos el estado con más infectados y fallecidos, así que es preocupante que hay mucha gente que no lo está tomando en serio”, enfatizó la psicóloga.

Y agregó: “Acá no se multa a la gente y Nueva York no hace lo mismo que Florida. Creo que sería mejor que el presidente haga algo para todo el país, que no sean sólo los gobernadores los que decidan qué hacer. La pausa no es obligatoria. Creo que los casos siguen creciendo porque algunas personas siguen saliendo como si nada. Por suerte, bares y restaurantes están cerrados, sino sería peor”.

Con respecto a su trabajo, Bianca explicó que da sus clases online, pero no le gusta “tanto” como ir a la universidad. “Obviamente es algo que se tiene que hacer para que mis alumnos no pierdan el semestre”, admitió.

Cómo las afecta

Vidal aseguró que, por sus actividades no está “nunca en casa”, por lo por lo que permanecer en un departamento se le hace difícil. En ese sentido resaltó que intenta mantenerse ocupada “para no bajar el ánimo porque es alarmante la situación”. Y contó: “Preparo material para el próximo semestre, limpio, clasifico ropa y hago cosas que jamás había hecho, como tortitas mendocinas”.

Fernández, por su parte, dijo que si bien le da miedo lo que está ocurriendo, intenta canalizarlo “actuando de la forma responsable para no poner en riesgo a otras personas. Estoy haciendo actividades que antes no tenía mucho tiempo para desarrollar como continuar con mis clases, dibujar o leer. Todo lo que se pueda hacer para que sea más pasable”.

Tanto Bianca como Silvina tienen amigos que ya forman parte del número de infectados por el coronavirus, pero hasta el momento, han sido casos leves y se recuperan en sus hogares.

“Lamentablemente la tía de una de mis mejores amigas estaba en el hospital y falleció. No poder estar ahí para ella y su familia es triste y muy fuerte, solo puedo estar atrás de un teléfono que no es lo mismo”, relató la psicóloga.

Ayudar al prójimo

“Argentinos en Nueva York surgió al ver que la comunidad no era muy unida. Arrancamos con un asado, éramos 30 y hoy lo seguimos haciendo todos los años, pero ya son alrededor de mil los que asisten”, contó Bianca.

El grupo busca difundir eventos, noticias e información para la comunidad. “Ahora hay mucha gente que se quedó sin laburo y tiene pocos ahorros, entonces les brindo información de lugares donde pueden buscar comida, cosas que pueden aplicar para recibir ayuda”, explicó.

“Los que viven acá, los indocumentados son los que peor la están pasando por el tema del dinero. La mayoría trabaja en bares, construcción o limpieza y esas actividades han parado. Son los más vulnerables porque no tienen opción a aplicar para ayuda del gobierno”, agregó la hija de mendocinos.

Con respecto a los argentinos varados en Nueva York, desde su sitio intenta brindarles contención. En ese sentido, sostuvo que se mantiene en comunicación con el consulado argentino para intentar ayudarlos. “Se están quedando sin dinero. Tratamos de conseguirles algún lugar donde puedan quedarse”, relató Bianca.

De las personas que la contactaron, algunos lograron regresar al país, pero otros todavía continúan en Estados Unidos. “Son alrededor de 500 los que siguen acá”,explicó.

“Los varados están pasando mucha angustia. Ven que tampoco pueden regresar y la están pasando muy mal en un país que no es el suyo, en una ciudad con muchos infectados y no tienen recursos. Más allá de la información del consulado y de la ayuda que estamos intentando brindarles”, agregó al respecto la promotora del grupo.

Su visión

Bianca dijo que su deseo es que los argentinos “se lo tomen en serio, más que acá. Nosotros pensamos que no era tan serio al principio y obviamente nos equivocamos”.

Por su parte, Silvina mantiene un contacto estrecho con sus familiares en Mendoza. “Ellos están muy preocupados por mí y yo por ellos”, resaltó. Está de acuerdo con las medidas que se han tomado hasta el momento en el país y dijo que su efectividad se ve reflejada en la cantidad de casos. 

En ese sentido, la mendocina radicada en la Gran Manzana pidió: “Continúen respetando las medidas que el gobierno considera necesarias. Cuesta el aislamiento pero es por el bien de todos. Cuiden a sus familiares y eviten que salgan, ya que son el grupo de riesgo”.

Para finalizar resaltó: “Busquen actividades que les gusten, mantengan la cabeza ocupada para no generar ansiedad. Es importante comer y descansar bien para mantener el sistema inmunológico”.