Vladimir Putin, presidente de la Federación de Rusia, tendría una enfermedad neurodegenerativa y evaluaría dejar el poder en 2021. La noticia fue publicada por el diario británico The Sun tras consultar a fuentes cercanas del mandatario ruso, cuyo círculo íntimo lo empuja a preservar su salud por sobre los intereses políticos.
Observadores que analizaron las imágenes del líder ruso en los últimos meses vieron rasgos que podrían coincidir con la enfermedad de Parkinson: sus dedos se muestran contraídos, sus piernas parecen estar en constante movimiento, cada vez que se sienta parece sentir dolor y tiene que ayudarse agarrándose de los apoyabrazos e intenta ocultar sus manos, ya sea en los bolsillos de sus abrigos o sujetándolas entre sí.
No es la primera vez que se habla sobre Putin y su posible enfermedad neurodegenerativa. En 2015 las especulaciones crecieron por su forma rígida de caminar y porque mantenía uno de sus brazos pegado al cuerpo, sin moverlo. En ese momento las explicaciones del Kremlin no convencieron a quienes veían un supuesto deterioro en la salud del líder ruso.
¿Buscando sucesor?
La especulación en torno a la salud de Putin creció en los primeros días de la semana cuando se redactaron leyes para convertirlo en senador vitalicio cuando renuncie, algo impensado en sus 20 años de poder. De esta manera, el líder ruso tendrá inmunidad parlamentaria de por vida y ninguna denuncia podría afectarlo.
Valery Solovei, destacado académico y crítico del Kremlin, sugirió que la familia de Putin lo había instado a retirarse en el año próximo. En este sentido señaló que “hay una familia que tiene una gran influencia en él. Putin tiene la intención de hacer públicos sus planes de entrega en enero“.
El académico predijo que el presidente pronto nombraría un nuevo primer ministro que sería preparado para convertirse en su eventual sucesor.
La desmentida del Kremlin
Este viernes el Kremlin desmintió la versión ofrecida por el diario inglés, que fue replicada en varias agencias del mundo y en los Estados Unidos.
El portavoz y subjefe de gabinete, Dmitry Peskov, insistió en que Putin se encontraba en “excelente salud” y desestimó las afirmaciones del Parkinson como “una completa tontería”.
Cuando se le consultó si el presidente planeaba dimitir en un futuro próximo, como había sugerido Solovei, Peskov respondió que no, según la agencia Reuters.
