La escena llamó la atención de los policías por la hora y por el movimiento. Eran las 4.15 de este viernes cuando un patrullero de la Subcomisaría Sánchez encontró un camión Fiat Iveco estacionado en el Pasaje 25 de Mayo, casi Olascoaga, en Las Heras. En la parte trasera abierta, varios hombres descargaban una enorme cantidad de cables. Eran unos 8.000 kilos de tramos de fibra óptica, de entre dos y tres metros, con cobre en su interior. Ninguno pudo explicar con documentación de dónde había salido la carga.
Cinco hombres terminaron aprehendidos y la Justicia investiga si se trata de material robado y qué responsabilidad tuvieron quienes participaban del traslado y la descarga.
El dato que ahora buscan reconstruir los investigadores es clave: el cargamento habría salido de San Luis, tenía como supuesto destino Luján de Cuyo y finalizó, por una indicación telefónica, en una chacarita de Las Heras. En el medio quedaron ocho toneladas de cable sin documentación y los sospechosos a disposición de la Justicia.
El procedimiento comenzó cuando dos efectivos realizaban patrullaje preventivo por la zona. Al pasar por el Pasaje 25 de Mayo, observaron el camión Iveco blanco, con carrocería gris, detenido y con la parte trasera abierta. Lo que llamó la atención fue que varios hombres se encontraban descargando distintos elementos. El horario de “trabajo” ya era extraño.
Los policías se acercaron para saber qué estaban haciendo. Los hombres respondieron que estaban bajando los elementos que se encontraban en el camión, pero cuando fueron consultados sobre la procedencia de la carga, comenzaron las dudas.
Según informaron fuentes judiciales a El Sol, trascendió que dijeron que los materiales provenían de distintas localidades de Mendoza y que la carga había llegado desde el Valle de Uco. Sin embargo, no contaban con documentación que permitiera acreditar esa versión.
Tampoco pudieron explicar con precisión quién era el propietario del lugar donde estaban descargando. Dijeron que solamente habían recibido una llave y que un hombre llamado “Sebastián” se las había entregado antes de retirarse. El chofer del pesado rodado aportó entonces otra parte de la historia.
El hombre manifestó también que había sido contratado en San Luis por una persona llamada Sebastián. Según su relato, primero fue llevado hasta un depósito ubicado en calle Luján, de esa provincia, donde cargaron los cables.
Desde allí emprendieron viaje hacia nuestra provincia. El destino que le habían indicado era el departamento de Luján, donde supuestamente debía realizarse la entrega. Pero el recorrido cambió.
De acuerdo con lo declarado por el conductor, una vez en Mendoza no lograron encontrar el lugar donde debían descargar. Fue entonces cuando el hombre que lo había contratado se comunicó con un familiar que residiría en Las Heras.
A partir de esa comunicación, recibió la indicación de trasladar el cargamento hasta una chacarita ubicada en Pasaje 25 de Mayo.






La situación tomó otra dimensión cuando los efectivos le solicitaron al chofer algún documento que justificara el traslado. Facturas, remitos o cualquier constancia que acreditara el origen y destino de los cables, agregaron las fuentes.
La respuesta fue que no tenía documentación. Sostuvo que simplemente había sido contratado para manejar el camión y trasladar la carga.
Los policías solicitaron entonces apoyo debido a que eran varios los hombres que se encontraban en el lugar y se comunicaron con la fiscalía para recibir instrucciones.
Ante esto, desde el Ministerio Público se dispuso el traslado de los hombres a sede de la Subcomisaría Iriarte, donde quedaron a disposición de la Justicia. También ordenó el secuestro del camión y de la totalidad del cargamento.
El material encontrado representaba un volumen considerable: aproximadamente 8.000 kilos de tramos de cable tipo fibra óptica, de entre dos y tres metros de longitud, con un diámetro aproximado de 20 centímetros y cobre en su interior.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, el cable sería aparentemente perteneciente a la firma Movistar, aunque esa circunstancia deberá ser confirmada mediante los peritajes.
La principal sospecha que ahora se intenta establecer es si el cargamento corresponde a material que fue sustraído y, en ese caso, quiénes participaron de su traslado y cuál era el destino final.
Trascendió que la causa quedó encuadrada como una investigación por encubrimiento, y los cinco hombres quedaron a disposición de la fiscalía.

Las fuentes aportaron que los aprehendidos tienen 27, 28 (dos), 29 y 37 años (pidieron reserva de sus identidades porque no estaban imputados).
El camión y los cables fueron trasladados inicialmente hasta la playa municipal del GUM, donde quedaron bajo custodia policial a la espera de nuevas instrucciones. Pero el procedimiento no terminó con el traslado de la carga.
Los efectivos también permanecieron atentos al predio donde se estaba descargando el material. Allí observaron otros elementos que llamaron la atención y que podrían ser revisados durante la investigación: una balanza de gran tamaño, hierros, puertas de chapa viejas, botellas y distintos materiales.
Por ese motivo se dispuso una consigna policial en la aparente chacarita.
