La discusión por la reforma de la ley 7722 provocó una manifestación en la Legislatura de grupos ambientalistas y agrupaciones políticas en contra de estos cambios. Sin embargo, la protesta derivó en un hecho insólito: con la Casa de las Leyes vallada por seguridad, los manifestantes impidieron por al menos una hora la salida de cualquier persona del edificio y posteriormente les pidieron DNI a los empleados para corroborar que trabajaban en el Poder Legislativo.

Según indicaron empleados de la Legislatura, a varios se les pidió el documento de identidad a la hora de salir de su lugar de trabajo. Este DNI era corroborado a su vez con una planilla en mano que tenía uno de los manifestantes en la puerta del edificio sobre calle Patricias Mendocinas. 

Una situación similar se dio en el anexo de la Cámara de Diputados -sobre calle Espejo- al mediodía, cuando tras la sesión de comisiones, tanto empleados como periodistas se vieron impedidos de salir porque los ambientalistas les negaban el paso, lo que generó momentos de tensión. Una de las manifestantes explicó que iban a permitir la salida cada media hora.  

La protesta motivó que los legisladores provinciales todavía continuaran en sus despachos o en las distintas dependencias legislativas, mientras esperaban que la protesta se disipase, para poder salir. Finalmente, minutos antes de las 18, los legisladores del radicalismo y justicialismo lograron salir por Peatonal Sarmiento, gracias a un cordón policial que los distanció de los ambientalistas.