Un relevamiento reciente puso en evidencia el avance sostenido de las apuestas en línea entre adolescentes mendocinos. Según los resultados, más del 13% de los estudiantes de nivel secundario reconoce haber apostado al menos una vez. Si bien el fenómeno abarca diferentes grupos sociales y modalidades educativas, el estudio identifica patrones comunes: muchos de quienes apuestan lo hacen para obtener dinero de forma rápida, experimentar adrenalina o distraerse de situaciones problemáticas.

Estos factores —económicos y emocionales— aparecen como motores principales de una práctica que hasta hace pocos años no formaba parte de la vida escolar, pero que hoy se consolida entre redes sociales, publicidad digital e influencias del entorno. El dato adquiere relevancia adicional cuando se considera que más del 75% de los encuestados afirma conocer qué son las apuestas online, y que los varones tienen una participación significativamente mayor que las mujeres.

La encuesta fue realizada entre el 14 y el 30 de abril de 2025, a través de un cuestionario anónimo autoadministrado, y alcanzó a 27.217 estudiantes de todo el territorio provincial. La muestra incluyó tanto escuelas técnicas y orientadas de gestión estatal (16.220 casos) como establecimientos privados (8.274) y centros educativos para jóvenes y adultos (2.723). Con una confianza estadística del 99%, los márgenes de error oscilaron entre 0,89% y 2,16% según el tipo de institución.

Los resultados también evidencian que, si bien el impacto directo en la rutina no es masivo, sí está presente: un 6,7% reconoció haber abandonado en varias ocasiones alguna actividad (como una salida o una clase) por estar apostando, y un 4,8% lo hizo al menos una vez. Las pérdidas económicas, la compra impulsiva o el uso del dinero con fines no previstos son también situaciones mencionadas por quienes ya han transitado la experiencia.

Ante estas conductas, el informe plantea que una parte importante de los adolescentes no recurre a las instituciones educativas en busca de orientación o ayuda. Solo una minoría menciona a docentes, preceptores o centros de estudiantes como espacios posibles de contención. En cambio, las familias y el círculo de pares aparecen como los interlocutores más frecuentes frente al problema.

En este contexto, los equipos técnicos que elaboraron el estudio sugieren fortalecer las acciones preventivas dentro y fuera del aula. Entre las recomendaciones figuran la incorporación de educación financiera, el estímulo al pensamiento crítico respecto del azar y el dinero, y la capacitación de docentes y equipos de orientación para identificar señales de alerta temprana.

El informe también propone articular estas acciones con los programas de Educación Sexual Integral y los abordajes de consumos problemáticos, teniendo en cuenta que las apuestas se presentan, en muchos casos, como una estrategia de evasión emocional que puede derivar en situaciones de dependencia.

El relevamiento ofrece una primera radiografía amplia y sistemática, y busca ser una herramienta para el diseño de políticas públicas y escolares que respondan a una realidad cada vez más instalada entre los jóvenes mendocinos.

El estudio completo