La venta de las filiales de YPF en Brasil y Chile fue aprobada este jueves por el directorio de la petrolera nacional con la excusa de desprenderse de negocios menos rentables para enfocarse en el megaproyecto de Vaca Muerta.

Según explicó Horacio Marín, presidente de la empresa, YPF Brasil y YPF Chile suponen una ganancia anual de 1 millón de dólares y 500.000 dólares, respectivamente. Ambas filiales se enfocaban principalmente en la venta de lubricantes y aceites.

Desde la compañía consideraron que estos ingresos “no mueven la aguja“, todo lo contrario a lo esperado del proyecto de exportación de gas natural licuado de Vaca Muerta.

Sin embargo, para esto la petrolera deberá definir los acuerdos y la participación de empresas internacionales en el proyecto. Principalmente, la compañía malaya Petronas definirá su salida o no del acuerdo pactado antes del fin del año.

Otras posibles socias de YPF son Pan American Energy (PAE) y Golar LNG, que harían frente a las necesidades que se generarían si los malayos abandonan el proyecto.