El embajador argentino en los Países Bajos, Mario Javier Oyarzábal, presentó en la Corte Penal Internacional un fuerte reclamo por la situación de la Embajada argentina en Caracas, Venezuela.
“Nuestra misión diplomática en Caracas ha enfrentado situaciones de asedio por parte de fuerzas policiales y actores no armados no identificados, en represalia, por haber ofrecido asilo a personas cuya vida e integridad se encuentran en peligro“, describió el diplomático argentino.
El asedio de las fuerzas chavistas llevó a que, en los primeros días de agosto, los representantes del Gobierno argentino debieran abandonar este país, tras unas polémicas elecciones presidenciales en Venezuela.
Sin embargo, en este recinto permanecieron asilados una serie de opositores al régimen de Nicolás Maduro, que de abandonar la embajada serían apresados. La protección de los asilados y del espacio diplomático argentino fue asumida por Brasil, a quien Oyarzábal agradeció.
Concretamente, los referentes de la oposición venezolana que se encuentran hospedados en la embajada son: Magalli Meda, Claudia Macero, Omar González, Humberto Villalobos, Fernando Martínez Mottola y Pedro Urruchurtu Noselli.
Ante esto, el embajador argentino exigió al tribunal internacional que “se respete la inviolabilidad de nuestras misiones diplomáticas y que se otorgue de manera urgente los salvoconductos necesarios para garantizar una salida segura de los asilados“.
“La situación en Venezuela exige una atención inmediata. Lamentamos profundamente la falta de avances sustantivos en la investigación que lleva adelante la Fiscalía. Tras las elecciones del pasado 28 de julio, las circunstancias en el país se han deteriorado aún más”, apuntó Oyarzábal, y concluyó declarando que “la impunidad no solo perpetúa el sufrimiento de las víctimas, sino que también erosiona los fundamentos del orden jurídico internacional”.
