En la mañana de este viernes, previo a conocerse el dato de Índice de Precios al Consumidor, el presidente Alberto Fernández habló de una “inflación psicológica” y le pidió a Massa un “objetivo definitivo” para frenarla. Tras publicarse que el IPC de abril a nivel nacional fue del 8,4, desde la Secretaría de Política Económica emitieron un comunicado en el que se refirieron a “subas de precios preventivas de productos y servicios”.
En el escrito, el secretario de Políticas Económicas, Gabriel Rubinstein señaló que abril volvió a presentar un dato de inflación “sumamente elevado” y destacó los fuertes incrementos que se dieron en bienes estacionales como verdura (20,5%) e indumentaria (10,8%).
En el comunicado agregó que “la intranquilidad cambiaria en los mercados del dólar financiero, en la última parte del mes, impulsó subas de precios preventivas en muchos productos y servicios de nuestra economía”, sostuvo el funcionario desde la cuenta de Twitter de la Secretaria.
E inmediatamente agregó que “esto requirirá redoblar los esfuerzos desde la macroeconomía para poder concretar políticas que permitan mejorar las cuentas fiscales, la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria”.
El ministro de Economía, Sergio Massa, retuiteó el posteo, pero no emitió palabra luego de las cifras publicadas por el Indec.
Cuando Massa desembarcó en el Palacio de Hacienda su meta de inflación preveía reducir 35 puntos el índice de precios para cerrar el 2023 en un 60%, pero en los primeros cuatro meses del año ya se cubrió más de la mitad de ese objetivo.
Desde que comenzó 2023, el IPC se mueve de forma ascendente: en enero fue del 6%, en febrero de 6,6%, en marzo de 7,7% y en abril alcanzó el 8,4%.
