El Gobierno nacional logró la aprobación en general de la ley ómnibus en la Cámara de Diputados, pero ahora debe conseguir apoyos en el tratamiento en particular del proyecto emblema de la gestión de Javier Milei.
En tal sentido, la compleja negociación con los gobernadores más cercanos a la Casa Rosada por el impuesto PAIS se convirtió en el principal obstáculo. Los Ejecutivos provinciales insisten en incluir en la votación en particular la coparticipación del impuesto PAIS, el gravamen al uso de divisa extranjera creado en 2019, que se convirtió en el tercer tributo más importante con el que cuenta el Estado nacional.
En enero, a partir de la devaluación y los cambios impositivos, la recaudación por este tributo dio un salto de 1252% y llegó a 469.199 millones de pesos.
El tratamiento en particular del proyecto se pasó para este martes, a la espera de que el Gobierno defina una estrategia para zanjar las diferencias con las provincias sobre el reparto de recursos. Lo concreto es que cerca de Milei reconocen que no hubo acuerdo, advierten que “no se va a coparticipar ese impuesto” y apuestan al camino de la confrontación: “Los gobernadores van a tener que bajar el gasto”.
Desde las gobernaciones que aportaron votos para la aprobación general de la ley ómnibus responden. “No pueden pedir que reduzcan gastos sin darle algo a las provincias. Hasta ahora el ajuste lo pagan las provincias y aumentan impuestos no-coparticipables”.
Tras la votación del viernes, el Gobierno retomará los diálogos con los bloques dialoguistas para intentar alcanzar acuerdos con vistas a la votación en particular. Y el aspecto recaudatorio será la prenda de negociación más importante.
Los gobernadores no dejan de presionar para que se coparticipe el impuesto PAIS. “Preferimos perder a cambiar”, señaló un colaborador del círculo más íntimo de Milei, que esta semana viajará al exterior y dejará la negociación en manos del ministro del Interior, Guillermo Francos; de su principal asesor, Santiago Caputo; y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Si bien niegan cualquier posibilidad de cambios, en el Gobierno reconocen que las diferencias deben resolverse en la Cámara baja para evitar más dilaciones. “El Presidente no quiere coparticipar ese impuesto (…) Los gobernadores reclaman por recursos para sus provincias y la Nación recursos para la Nación en este escenario de crisis”, señaló Francos, quien genera desconfianza entre los mandatarios provinciales porque sus gestiones naufragan cuando llega el momento de transmitir los avances a Casa Rosada.
