Las últimas pruebas que surgen de la investigación por el atentado a Cristina Fernández de Kirchner dan cuenta de que Fernando Sabag-Montiel y Brenda Uliarte tenían pensado alquilar un departamento frente a la vivienda donde reside la vicepresidenta, en el barrio porteño de Recoleta.
La confirmación por parte de fuentes ligadas a la investigación señala que la pareja detenida había conversado sobre la posibilidad de planificar el acercamiento a la ex mandataria y que ese inmueble tenía que tener acceso a la esquina de Juncal y Uruguay, donde reside la vice. Sin embargo, la situación no pasó de esa charla.
En tanto, los mensajes extraídos de los teléfonos permitieron detener en la noche del lunes a una tercera sospechosa, Agustina Díaz, de 21 años, y amiga de Uliarte.
También hay conversaciones de WhatsApp entre ambas. Hay un intercambio el jueves 1 de septiembre, el día en el que Sabag Montiel apunta su pistola Bersa al rostro de Cristina y gatilla sin que el arma dispare.
“Borra todo“, le dijo Díaz a Uliarte, minutos después del ataque frustrado.
“¿Por qué falló el tiro.? ¿Cómo mandaste a este tarado?… Y después ¿se puso nervioso?“, sigue la conversación Agustina, mientras por televisión se suceden las imágenes del atentado y la detención de Sabag Montiel.
Por estos chats, Díaz será indagada este miércoles por la mañana en los tribunales ya que se entiende que estaba al tanto de la planificación del atentado. Por el momento, había decidido que el defensor oficial Juan Martín Hermida fuera su representante. Es el mismo abogado que defiende a Sabag Montiel.
