La Cámara Federal resolvió que la agrupación Revolución Federal no forma parte de una asociación ilícita en la investigación por el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner. De esta manera, rechazaron un pedido de los representantes de la vicepresidenta, que argumentaban que este grupo político había incitado al odio en los días previos como una causa del ataque ocurrido el 1 de septiembre.

Los magistrados Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi bajaron la calificación del delito en el procesamiento de los cuatro integrantes imputados: determinaron acusar de incitación a la violencia colectiva a Jonatan Morel, Gaston Guerra, Leonardo Sosa y Sabrina Basile.

Pero además la Cámara Federal insistió en que las protestas de Revolución Federal no están relacionadas con el ataque a Cristina, al señalar que “nos encontramos con un delito de peligro, carente de resultado e independiente de otros hechos con los que pudiera confluir y que se hallen habilitados a tramitar en causas independientes”.

En tanto, un tercer voto, el del camarista Mariano Llorens, sostuvo que las expresiones públicas de Jonathan Morel estaban amparadas bajo la libertad de expresión.

Llorens argumentó que las manifestaciones de Revolución Federal en la puerta de la residencia presidencial de Olivos “no puede considerarse como una acción capaz de interrumpir un acto de gobierno y me permite inferir que con ese tipo de acciones Revolución Federal’ no tuvo la capacidad de alterar la paz social, más allá de la entidad que quiere darle la querellante, pero que por ahora solo tiene apoyo en el énfasis que le dan los abogados de esa parte en sus alegatos”.

Se estima que los abogados de Cristina ya trabajan en la apelación de este fallo. De hecho, ya han pedido que se vuelva a detener a Morel.

La investigación de Revolución Federal fue un desprendimiento de la causa del atentado contra la ex mandataria. La agrupación quedó en el ojo de la tormenta cuando se comprobó que Brenda Uliarte, la novia de Fernando Sabag Montiel -el hombre que gatilló contra la vicepresidenta- había participado de una marcha de antorchas hacia la Casa Rosada el 18 de agosto, con consignas como “Al kirchnerismo, cárcel o bala”.

Posteriormente a su detención, desde la agrupación señalaron no tener contacto con Uliarte.

No es el primer revés en esta causa que recibe la vicepresidenta. Ya el fiscal federal Carlos Rívolo y la jueza María Eugenia Capuchetti sostuvieron que no había pruebas para investigar las actividades de Revolución Federal en la causa del atentado.

Morel, Guerra, Sosa y Basile fueron detenidos en un primer momento, pero posteriormente liberados porque no había elementos para mantenerlos en prisión.