La detención de un presunto terrorista con vínculos con el Estado Islámico en General Roca (Río Negro) fue anunciada este martes por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien aseguró que el sujeto “representaba una amenaza concreta contra la seguridad nacional“. Poco después de darse a conocer la noticia, se dio a conocer su identidad: David Nazareno Ávila, un joven de 21 años.
Oriundo de esta ciudad, el joven vivía junto a sus hermanas y sobrina y trabajaba como repartidor de mensajería.
Comenzó a trabajar en ese rubro tras un intento fallido de formar parte del Ejército Argentino. Ávila habría asegurado que lo expulsaron de las Fuerzas Armadas tras haber sido descubierto robando. Sin embargo, desde el Ejército aseguraron que se lo dio de baja por “no cumplir las condiciones para el servicio y disciplina”.
También se describió que el joven mostró una personalidad de cierta marginalidad y problemas para socializar e insertarse en el entorno social.
La detención de Ávila se efectuó tras 9 meses de investigaciones donde se encontraron chats suyos con otra persona que supuestamente estaría vinculada con el islamismo extremista.
“Me pasaron tu contacto para que puedas acompañarme en el grupo. Mi nombre es Naza soy de Argentina”, sería la presentación del joven argentino a esta persona. Además, Ávila le habría dicho a esta persona que “en Argentina tenemos un gobierno sionista que apoya a Israel y debe pagar por sus pecados. Quiero llevar adelante un ataque. Quiero aprender a hacer explosivos si me pueden ayudar”.

En marzo de 2024, el joven encendió las alarmas de la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO) luego de realizar actividades de difusión y propaganda yihadista en las redes sociales.
