Desde el Gobierno y las consultoras coinciden en que la inflación de junio perfore el piso del 7% por primera vez en cuatro meses. Esto abrió un interrogante en lo que pueda ocurrir con la política monetaria y las tasas de interés, las cuales se encuentran actualmente en un 97%, lo que es equivalente a un 8% mensual.

Miguel Pesce, titular de la entidad, señalaron que si bien esperan buenas noticias en relación con la cifra de inflación del mes de junio, la cual podría ubicarse por debajo del 7%, no se esperan tomar decisiones de forma inmediata.

“No se descarta tomar bajas contundentes, pero recién en el mediano plazo. Tenemos buenos augurios para lo que pueda pasar con la inflación de junio”, señaló Pesce.

Sin embargo, el banquero central destacó que los países de la región están teniendo tasas muy elevadas respecto de sus datos de inflación en este momento y dijo: “Aunque quieren hacerlo, aún no las han podido bajar. Tal es el caso de Brasil”.

Argentina tiene una tasa del plazo fijo tradicional del 97% (tasa nominal anual, TNA), que equivale a un 154% de Tasa Efectiva Anual (TEA) y a un rendimiento efectivo mensual del 8%.

El cepo cambiario podría terminar en 2024

En relación con los controles cambiarios que tiene el país, donde muy pocos son los argentinos que pueden comprar la divisa norteamericana al precio oficial. Esto hace que la única alternativa sea el mercado paralelo, en el cual el dólar blue se consigue a casi 500 pesos.

Pesce señaló que “la regulación cambiaria no es un dogma” y anticipó que en 2024 se podría empezar a desarmar el cepo. Explicó, así, que es un objetivo del BCRA empezar a reducir las regulaciones que traban, en la actualidad, el acceso al dólar con el fin de ir dándole más espacio al mercado en ese sentido.

De esta forma, Pesce confirmó que la voluntad del equipo económico es desarmarlo, aunque dependerá de las condiciones de la macroeconomía: “En la medida que vaya siendo posible avanzar en desarmar el cepo cambiario, lo vamos a hacer“.

Con información de Ámbito Financiero.