Luego de frenar el avance opositor para interpelar al vocero presidencial Manuel Adorni, el oficialismo intentará este miércoles recuperar la iniciativa parlamentaria con una sesión clave en la Cámara de Diputados. La agenda incluye dos proyectos estratégicos para el Gobierno: la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI, y la aprobación de un acuerdo para cancelar deudas con los últimos holdouts que mantienen litigios por el default de 2001.
La sesión fue posible gracias a un entendimiento político alcanzado entre La Libertad Avanza y los bloques aliados. A cambio de habilitar en comisión el tratamiento de los pedidos de interpelación contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sectores como el PRO, la UCR, Innovación Federal, el MID y otros espacios provinciales evitaron dar quórum a la oposición y se comprometieron a respaldar los proyectos impulsados por la Casa Rosada.
La principal apuesta del Gobierno es el denominado Súper RIGI, una ampliación del esquema de incentivos a las inversiones orientada a proyectos superiores a los 1.000 millones de dólares vinculados a las llamadas “industrias del futuro”. Entre los sectores alcanzados figuran la producción de baterías de litio, vehículos eléctricos, inteligencia artificial, centros de datos, energías renovables y desarrollos asociados al uranio.
El proyecto contempla importantes beneficios fiscales y regulatorios. Entre ellos, una alícuota reducida del 15% en el Impuesto a las Ganancias, amortización acelerada de inversiones, eliminación de retenciones a las exportaciones, arancel cero para importaciones y estabilidad normativa por 30 años. Además, fija límites a la carga tributaria provincial y municipal en las jurisdicciones que adhieran al régimen.
Para garantizar los apoyos necesarios, el oficialismo introdujo modificaciones durante el debate en comisión. Se incorporaron incentivos específicos para las inversiones en investigación y desarrollo, que podrán computarse por el doble de su valor al momento de alcanzar el monto mínimo exigido. También se agregó la obligación de presentar planes de desarrollo de proveedores locales y estudios técnicos que acrediten la sustentabilidad ambiental y social de los proyectos.
Acreedores
El segundo tema central para el Gobierno será la aprobación del acuerdo alcanzado con los dos últimos grupos de acreedores que mantienen reclamos activos por la deuda en default de 2001. El entendimiento prevé el pago de 171 millones de dólares, distribuidos entre los fondos Bainbridge Ltd. y Attestor Value Master Fund LP., e incluye una reducción cercana al 30% sobre las sumas originalmente reclamadas.
En la Casa Rosada consideran que la ratificación legislativa permitirá cerrar uno de los últimos frentes judiciales abiertos por la cesación de pagos de 2001. Además, dejará sin efecto medidas cautelares y pedidos de embargo sobre activos soberanos argentinos que tramitan en tribunales de Estados Unidos, incluyendo acciones del Banco Nación y de Aerolíneas Argentinas.
La jornada parlamentaria también tendrá un componente político adicional. Será la última sesión del diputado nacional Adrián Ravier antes de asumir formalmente como vocero presidencial. Sin embargo, debido a la ajustada relación de fuerzas en la Cámara, el oficialismo analizaba mantenerlo en su banca hasta la votación de los proyectos para asegurar el quórum y evitar contratiempos en una sesión considerada determinante para la agenda legislativa del Gobierno.

