El Gobierno avanzó en las negociaciones con los empresarios para lanzar el programa Precios Justos. Hasta ahora son siete las compañías que confirmaron su participación con la colocación de los valores de los productos en los envases. 

La Secretaría de Comercio busca comenzar la primera etapa del plan el 15 noviembre, y extenderla hasta el 15 de marzo. Será en fases para que empiece lo antes posible. Esta semana la atención se centrará en el lanzamiento de Ahora 30, pero Matías Tombolini, a cargo de esa dependencia, continuará con las reuniones en los próximos días.

El Ejecutivo indicó que siete empresas, tanto de alimentos como de higiene personal y limpieza, ya confirmaron que ingresarán al programa. A su vez, cuatro cadenas de supermercados dijeron que le darán un “espacio amplio” en la góndola.

La semana pasada, Comercio recibió a ejecutivos de compañías como Coca Cola, Mastellone, Quilmes, Las Marías, Aceitera General Deheza, Molinos, La Serenísima, Bimbo y P&G. La iniciativa busca cerrar con las casi 30 compañías que representan el 65% del consumo masivo.

La estrategia del Gobierno para convencer a las empresas es el comercio exterior: “Vamos a armar un programa que les permita trabajar en la previsión de importaciones, usando el canal verde aduanero. Estamos sintetizando las propuestas para compensar parte del esfuerzo, todos tenemos que ceder un poco, pero también las empresas acumularon ganancia mucho más rápido de lo que aumentaron los sueldos. Basta mirar los balances o la participación de los salarios en el ingreso”, dijo Sergio Massa, ministro de Economía a Radio 10.

Precios Justo no es un “congelamiento” sino un acuerdo voluntario, señalaron desde el Ejecutivo, por eso aseguraron que será monitoreado y sancionado en caso de incumplimiento. El objetivo es “operar” sobre las expectativas de los consumidores y darle “previsibilidad” a las empresas.

Con la baja de la inflación del 7,4% de julio al 6,2% de septiembre, y el 5,5% de inflación mayorista, Massa apunta a bajar este índice de manera gradual, sin aplicar un plan de estabilización de shock.

Con los acuerdos en alimentos, tecnología, indumentaria, medicamentos, y próximamente textiles, el Gobierno busca frenar la inercia.