El despido de Rodolfo Federico Gabrielli como presidente de la Casa de la Moneda en las vísperas de Año Nuevo sorprendió a propios y extraños. La decisión de pedirle la renuncia al exgobernador de Mendoza la tomó el ministro de Economía, Sergio Massa, tras conocer los resultados de la gestión del corriente año.
“No estábamos conformes con su gestión”, señalaron desde el Palacio de Hacienda.
El malestar con la gestión del exgobernador mendocino al frente del organismo tiene varios motivos. Uno de ellos es el “balance en rojo” de la sociedad del Estado encargada de la impresión de billetes, pasaportes, patentes, formularios y otros documentos públicos.
Además, a Gabrielli le reprochan una serie inversiones y planes que le encomendaron y que no se cumplieron. La intención era ampliar las plantas productivas y mejorar la capacidad del organismo para satisfacer la demanda interna de billetes y monedas, junto al desarrollo continuado de servicios digitales.
Por otro lado, gran parte de los billetes que el Banco Central puso en la calle este año fueron producidos en el exterior. Asimismo, desde Economía reprocharon “la demora en la puesta en marcha de la producción de billetes”.
Por otra parte, hace unos meses, el ministro también anunció el relanzamiento de todos los billetes con figuras históricas del país y “paridad de género”, iniciativa que tampoco se concretó.
Hasta ahora se desconoce quién podría sucederlo en el cargo.
Las polémicas
En septiembre pasado, la Casa de la Moneda quedó envuelta en una polémica porque tuvo que dar de baja una acción destinada a regalar 1.700 camisetas de la selección argentina a sus empleados.
El organismo tiene la tradición de hacer un obsequio a su personal los 29 de septiembre, aniversario de su creación. Este año, se inclinó por la camiseta, en plena euforia premundialista y, a la vez, en plena etapa de contención de gastos en toda la administración pública. Sin embargo, informaron que la iniciativa fue dada de baja y ni siquiera se trató en el directorio.
Además, a comienzos de noviembre pasado, Jorge Lanata denunció en su programa Periodismo Para Todos (PPT) a Gabrielli por un presunto negocio familiar que llevó en el seno de la Casa de la Moneda.
El informe periodístico destacó que Gabrielli hizo una contratación directa a una firma inglesa para comprar un software de plataforma de pagos y transacciones por más de 12 millones de dólares.
La empresa es el Callao Holding, que está radicada en el Reino Unido y tiene una subsidiaria en la Argentina. “Al figurar como empresa extranjera, a pesar de tener una sociedad local, el pago se acordó en dólares o libras esterlinas en un banco extranjero, y sin tributar impuestos en el país. Claro, si se hacía el contrato con la empresa argentina le iban a dar pesos al tipo de cambio oficial, y así consiguieron dólares en el exterior“, explicó Lanata.
El periodista se refirió luego a Gabrielli. “El ganador de la contratación con el Callao es Federico Nano. Y, ¿sabés qué encontramos buscando en los antecedentes de Nano? Que en 2019 tuvo una sociedad, Pymetic, con Maximiliano Gabrielli, sobrino de Rodolfo. En la Casa de la Moneda nos dijeron que eso es pura coincidencia“, afirmó el conductor.
Gabrielli fue gobernador de Mendoza entre 1991 y 1995 y después se convirtió en diputado nacional. Tras su paso por el Congreso, fue ministro del Interior, vicepresidente del Banco Nación, director de ARSAT y titular de la agencia nacional de aviación civil (ANAC). Desde 2020 presidía la Casa de la Moneda.
Ver también: con información de Clarín, Infobae y La Nación.
