El ingreso promedio de los trabajadores formales ya está por debajo de la línea de la pobreza, como consecuencia de una inflación que se aceleró en los últimos meses, aunque mostró alguna mejor en febrero.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el valor de la Canasta Básica Total (CBT) alcanzó en enero los $596.823. Ese número representa el total de gastos de una familia de cuatro personas para cubrir el 100% de sus necesidades básicas en el transcurso de un mes.
En tanto, la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social informó que la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte) ascendió en enero de este año a $555.269.
Eso quiere decir que los empleados formales estables ya tienen, en promedio, ingresos inferiores a una CBT y, por tanto, están por debajo de la línea de la pobreza.
Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas alternativas: un trabajador formal puede ganar menos que la Canasta Básica Total y no ser pobre, ya sea porque vive solo o en una unidad familiar de menos de cuatro personas, o porque al agregarse el ingreso de otros miembros del grupo familiar se supera el costo de la CBT.
El RIPTE exhibe la evolución de los salarios antes de descuentos (sueldos brutos). Si se toma en consideración el salario de bolsillo (neto), la diferencia es aún mayor.
Restando el 17% correspondiente a los aportes patronales y cargas sociales, se obtiene como resultado que el salario neto promedio de enero fue de $460.873, un monto que está incluso por debajo de una CBT correspondiente a una familia de sólo tres personas ($475.140).
Los sueldos llevan varios años perdiendo contra la inflación, pero el hecho de que el salario promedio esté por debajo de la Canasta Básica Total, no es normal. Incluso, es la primera vez que se da esta situación abril de 2016.
Históricamente, los sueldos han estado siempre por encima de la CBT, pese a que en algunas oportunidades tuvieron una brecha relativamente corta. En diciembre de 2019, en el final de la gestión de Mauricio Macri, llegó a existir una diferencia de 27%; luego, un año más tarde, la diferencia se acortó a 23% (gestión de Alberto Fernández).
Con algunos altibajos, la brecha se mantuvo relativamente estable durante los años siguientes, pero a partir de agosto de 2023, luego de la devaluación del 22% aplicada por Nación (después de las PASO presidenciales), la situación empezó a cambiar: desde ese mes, las diferencias comenzaron a achicarse de forma alarmante y ya en diciembre del año pasado las líneas se cruzaron.
Hoy, la brecha es del 7,48%, pero con la CBT por encima de los salarios. Dicho de otra forma, hace un año un salario promedio de los trabajadores formales estables alcanzaba para adquirir 1,23 canastas básicas totales. Hoy, un sueldo medio basta sólo para comprar 0,93 canastas.
Fuente: Noticias Argentinas e Infobae
