Después de 24 días concentrado principalmente en la Quinta de Olivos, Javier Milei volvió este lunes a la Casa Rosada para encabezar una reunión de Gabinete que se extendió durante casi tres horas. El Presidente aprovechó el encuentro para ratificar el rumbo económico, rechazar la posibilidad de modificar sus principales lineamientos por motivos electorales y negar que exista una situación de crisis vinculada con el aumento de la morosidad en los créditos.
La reunión comenzó pasadas las 10 y terminó poco antes de las 13. A diferencia de otros encuentros, no hubo una fotografía oficial de los ministros reunidos. La mayoría del Gabinete estuvo presente, con las ausencias de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y su par de Seguridad, Alejandra Monteoliva, ambas de viaje.
Defensa del programa y rechazo a la mora
Durante el encuentro, Milei volvió a defender las ideas centrales de su gestión y, según transmitieron desde el Gobierno, sostuvo que no está dispuesto a modificar el programa económico para obtener resultados electorales. También insistió en que cambiar de rumbo afectaría la credibilidad construida durante su administración.
Uno de los principales temas analizados fue la evolución de la morosidad en los créditos. La conclusión oficial fue que los indicadores no muestran una situación de crisis y que el incremento de la mora habría comenzado a revertirse.
Los datos del Banco Central muestran un escenario con algunos signos de mejora, aunque todavía persisten niveles elevados de irregularidad. En junio, la mora sobre el total de la cartera de préstamos bancarios al sector privado bajó del 7,7% al 7,6%, después de 19 meses consecutivos de aumentos. Sin embargo, la irregularidad entre las familias se mantuvo en 12,8% y en los préstamos personales incluso aumentó, del 15,9% registrado en mayo al 16,3% en junio.
El Gobierno vinculó esa evolución con las medidas adoptadas para mejorar las condiciones de financiamiento, entre ellas la reducción de la inflación y del riesgo país y las negociaciones con distintos actores del sistema financiero para extender plazos y renegociar tasas.
La mirada puesta en el Congreso
Más allá de la discusión económica, el encuentro tuvo un marcado contenido político. Milei pidió a sus funcionarios continuar comunicando los resultados de la gestión y contrarrestar lo que desde el oficialismo consideran discursos destinados a generar incertidumbre en la sociedad y los mercados.
La reunión también sirvió para ordenar una semana particularmente importante para el Gobierno. Este martes, el Presidente tiene previsto recibir en la Casa Rosada a diputados y senadores de La Libertad Avanza para coordinar la estrategia parlamentaria de cara a las próximas votaciones.
El miércoles, la Cámara de Diputados tiene previsto avanzar con dos iniciativas consideradas centrales por el oficialismo: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el nuevo régimen de Inocencia Fiscal II. Para avanzar, el Gobierno deberá conseguir nuevamente el respaldo de bloques aliados.
La agenda legislativa continuará además en el Senado, donde el oficialismo pretende avanzar con tratados internacionales, pliegos para cubrir cargos judiciales y otros proyectos que requieren acuerdos con sectores dialoguistas.
El regreso de Milei a Balcarce 50 se produce, además, después de varias semanas en las que la mesa política del Gobierno tomó mayor protagonismo. Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabezaron durante los últimos días reuniones destinadas a ordenar la agenda legislativa y política del oficialismo.
En ese contexto, la reunión de este lunes funcionó también como una instancia de alineamiento interno. El Gobierno busca acelerar la gestión, sostener el programa económico y evitar nuevos tropiezos parlamentarios, mientras se prepara para una semana en la que el Congreso volverá a ocupar el centro de la escena.
La señal que dejó Milei ante sus ministros fue clara: no prevé abandonar el rumbo económico y pretende atravesar la etapa electoral sin alterar las principales premisas de su programa. Al mismo tiempo, el oficialismo deberá demostrar en el Congreso si esa decisión puede traducirse en acuerdos suficientes para avanzar con las reformas que tiene pendientes.
