Luego de una reunión con ministros e intendentes, el Gobierno de Mendoza se aprestó para enfrentar las consecuencias que el fenómeno de El Niño puede traer sobre la provincia para el verano. La cumbre de este lunes al mediodía sirvió para reconocer cuáles son las zonas más sensibles y qué trabajo hace falta para estar preparados.

El gobernador Alfredo Cornejo encabezó la conferencia de prensa, flanqueado por sus ministros. Asistieron casi todos los jefes comunales, salvo dos: Omar Félix, de San Rafael, y Ricardo Mansur, de Rivadavia, que enviaron secretarios.

Los intendentes acudieron a la convocatoria del Gobierno.

En concreto, la Provincia estimó que las precipitaciones podrían aumentar entre un 30% y un 60% durante la primavera y el verano, con especial atención puesta en los meses de octubre y noviembre. Por ello, uno de los trabajos apuntará a la limpieza y mantenimiento de los cauces.

Además se discutió sobre cómo colaborarán la Provincia y los municipios en caso de producirse daños en una escala que genere riesgos para la población.

“La idea es trabajar en la prevención, porque sabemos que es un fenómeno que va a venir“, adelantó el ministro de Gobierno Natalio Mema.

El piedemonte, una de las zonas de riesgo

El ministro de Gobierno, Natalio Mema, señaló que la zona más delicada será el piedemonte del Gran Mendoza, aunque también existen sectores de riesgo en el sur provincial, particularmente en áreas de San Rafael y Malargüe.

El funcionario explicó que la Provincia ya tiene sectorizadas las zonas de acuerdo con sus características y que se trabaja en un sistema de alerta temprana que permitirá enviar información a los ciudadanos a través de la aplicación Mendoza por Mí.

Por su parte, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre señaló que Mendoza deberá prepararse también para mayores caudales en los cauces aluvionales debido a la combinación entre las tormentas y el deshielo, luego de una temporada con abundante nieve.

“Va a caer mucha agua toda junta en poco tiempo”, advirtió.

La basura de los colectores

Uno de los principales puntos de preocupación es el estado de los colectores pluviales y cauces, ya que la acumulación de residuos puede impedir el normal escurrimiento del agua y aumentar el riesgo de desbordes.

Mema informó que la Dirección de Hidráulica retiró 1.500 toneladas de basura de los colectores durante lo que va del año. Sin embargo, advirtió que todavía se observa una importante cantidad de residuos en distintos sectores.

“Cada uno de estos colectores bloqueados pierde su efecto para lo que fue construido y desborda en las casas de cada uno de los vecinos”, explicó el ministro.

Por eso, desde el Gobierno insistieron en la necesidad de que los vecinos y municipios colaboren con la limpieza y eviten arrojar residuos en cauces, acequias y colectores.

Preocupación por los aluviones

La ministra Latorre detalló que el incremento de las precipitaciones y las mayores correntías obligarán a reforzar las tareas de mantenimiento de la infraestructura hidráulica.

En ese sentido, destacó que Mendoza cuenta con obras destinadas a contener y conducir las descorrentías del piedemonte y mencionó el sistema de control de torrentes de Godoy Cruz, además de la licitación para reparar el colector Tirasso en el sur provincial.

Latorre también llamó la atención sobre la necesidad de evitar modificaciones u obstrucciones de los cauces, tanto por actividades productivas como por la acumulación de residuos.