Entrevistado por Infobae, Javier Milei dio dos señales para la economía argentina a tres días de haber ganado el balotaje que le permitirá ser el próximo presidente. Por un lado, volvió a señalar que habrá medidas de shock. Por otro, disipó temores sobre los ahorristas porque aseguró que no implementará lo que se conoció como Plan Bonex.

En su discurso del domingo a la noche, el líder de La Libertad Avanza ya había adelantado que no habría gradualismo para aplicar los cambios en política económica que pretende para ordenar la economía argentina. El objetivo es pagar la deuda.

Vamos a hacer un muy fuerte ajuste fiscal para llegar directamente al déficit financiero cero, lo que significa que la deuda no crece más, que vamos a ser solventes intertemporalmente y que vamos a pagar la deuda“, aseguró.

Por otra parte, explicó que “queremos un estado pequeño que tenga la característica de honrar sus compromisos”, por lo que sintetizó: “Con esto estoy diciendo: voy a hacer el ajuste fiscal para pagar la deuda”.

En esa línea, el presidente electo adelantó que se vendrán tiempos difíciles: “Aviso que esto va a ser de shock, no va a haber gradualismo. Y en mi discurso también avisé que se van a respetar a rajatabla los derechos de propiedad”.

Eso sí, aunque ya advierte que habrá medidas de ajuste duras, también se refirió a un de las bombas que quiere desactivar. “El problema de las Leliq lo vamos a arreglar con una solución de mercado, sin plan Bonex“, aclaró.

Se vienen seis meses duros“, acotó sobre el primer tramo de su gestión, aunque contempló que las medidas que piensa tomar en ese corto plazo serán “el despegue de Argentina”. En ese punto adelantó que el 11 de diciembre enviará un paquete de medidas para aplicar el ajuste fiscal que requiere y que, cuando termine esa etapa, “vendrá una baja de impuestos”.

Ya tiene pensado donde pasar la tijera del gasto público. “No se trata de cortar lo que se considera el gasto político, sino de partidas donde roba la política”, consideró. 

Por otro lado, se refirió al problema de los precios y a las condiciones en que entrará cuando asuma. “Sabemos que el riesgo de la hiperinflación está, pero vamos a hacer todos los esfuerzos para evitarlo”, expresó.

También volvió a dar la pauta sobre la dolarización prometida. “Se podrá instrumentar en un año”, consideró.