El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y la conductora de televisión Susana Giménez fueron agredidos ayer por un grupo que arrojó huevos cuando se retiraban de un acto en el barrio de Flores, donde inauguraron la Casa de las Madres del Paco. El hecho fue protagonizado por personas que se encontraban fuera de la sede, mientras que el Pro rechazó la agresión y la adjudicó a “un grupo kirchnerista”. El vicepresidente primero en ejercicio de Pro, José Torello, dijo no entender “cuál es el objetivo de una conducta como la de esta gente en un país que, por causa de la intolerancia hacia quienes piensan distinto, ha sufrido mucho y ha derramado muchas lágrimas”.
En un comunicado, sostuvo que “hay algunos que recurren a la violencia para hacer mérito ante sus jefes políticos en busca de las prebendas o favoritismos, todos vicios de la vieja política que desde el Pro queremos desterrar”. “El Pro repudia el accionar de este grupo de inadaptados que desprecian el trabajo tan loable de estas madres, quienes luchan a brazo partido por ver recuperados a sus hijos y a todos los jóvenes que caen en las garras de las drogas”, expresó el texto. Por su parte, el senador porteño del Frente por la Victoria, Daniel Filmus, repudió el hecho y adjudicó la agresión al grupo Querandíes.
“Es necesario repudiar los hechos de violencia contra el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, y Susana Giménez”, expresó Filmus en un comunicado. En ese sentido, consideró que “de ninguna manera el desacuerdo con una política pública puede manifestarse a través de la violencia”. “En un contexto democrático existen los mecanismos institucionales para la crítica y la propuesta constructiva”, manifestó el dirigente kirchnerista. Macri y Giménez habían concurrido a la inauguración de la Casa de las Madres del Paco, un centro de tratamiento para adictos. En el acto también estuvieron el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el futbolista Guillermo Barros Schelotto, entre otros.
