El ex presidente Mauricio Macri volverá a ser la primera cabeza institucional del partido que fundó en 2005, el PRO, luego de cerrar un acuerdo político con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Horacio Rodríguez Larreta se corrió de estas definiciones en las que, además, se consensuó que Propuesta Republicana es aliada del gobierno de Javier Milei.

El humo blanco se hizo notar luego de arduas y frenéticas negociaciones. Como resultado, después de Macri la vicepresidente primera será la intendente de Vicente López, Soledad Martínez, y un hombre vinculado a la ministra ocupará la vicepresidencia segunda, el diputado nacional Damián Arabia.

Bullrich también ocupará un lugar estratégico en la estructura del PRO. En los próximos días será ungida como presidenta de la Asamblea, el órgano que toma las decisiones partidarias.

La discusión giró alrededor de los lugares que le tocaba a cada figura. Si bien el ex presidente sumaba todos los avales, la ministra estaba convencida de que por el resultado que había tenido en las elecciones le correspondía el 50% de la representación de los cargos.

Por su parte, Macri contemplaba tener una distribución más diversa, para contrarrestar de esta manera el crecimiento de Bullrich en el seno del PRO.

Rodríguez Larreta, que ha sido crítico de los movimientos del PRO acercándose a Milei, no participó de estas negociaciones. María Eugenia Vidal se movió con Macri. Los otros actores de peso en las definiciones fueron los jefes de bloque en Diputados y el Senado, Cristian Ritondo y Diego Santilli.

De igual manera, en las conversaciones estuvieron los tres gobernadores del PRO, Ignacio Torres (Chubut), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Jorge Macri (CABA), además de los intendentes Soledad Martínez, Guillermo Montenegro (Mar del Plata), Ramón Lanús (San Isidro) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero).