Estados Unidos vivirá una jornada intensa debido a sus ciudadanos deberán elegir a su próximo presidente, Kamala Harris o Donald Trump, son los que lideran las encuestas. Pero en Argentina están expectantes a lo que suceden en los comicios, ya que en estos momentos se encuentran negociando con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El presidente Javier Milei confía que Trump salga victorioso de las elecciones porque, en caso de ser así, al país le favorecía en las negociaciones que mantiene con el FMI. Con el ministro de Economía, Luis Caputo a la cabeza, el país busca que el organismo financiero le apruebe un desembolso de 10.000 millones de dólares.
En Washington, Caputo se ha reunido con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, con el fin de que conseguir un nuevo financiamiento que, según miembros del entorno del ministro, se podría acelerar la salida del cepo.
Hasta el momento, en el Gobierno revelan que las conversaciones no están avanzadas y aseguran que “no vamos a liberar las restricciones cambiarias sin esos fondos de respaldo”.
Pero en Casa Rosada no solo buscan financiamiento, sino que también apuntan a profundizar el vínculo con la Agencia Central de Inteligencia (CIA). El objetivo del Estado argentino es realizar misiones conjuntas y convenios de información, junto a la compra de equipamiento tecnológico para la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
La necesidad de reforzar la seguridad del país parte por las amenazas que recibió la Argentina por parte del Gobierno de Irán. Por ese sentido, Milei busca concretar una “mayor coordinación militar” con los Estados Unidos. Desde el Ministerio de Defensa reforzarán el monitoreo del océano Atlántico y avanzarán en la construcción de la base conjunta en Ushuaia.
Por otro lado, en la cartera que encabeza Luis Petri, aseguran que está avanzada ya la compra de armamento para los aviones F-16 por 300 millones de dólares, que contiene de misiles de corto alcance y armas de aire-tierra.
En ese sentido, durante todo el martes, Milei estará expectante con lo que suceda en la contienda electoral estadounidense. Desde su entorno adelantaron que no hará ninguna expresión pública hasta que se sepan los resultados, pero que no descartar viajar a los Estados Unidos en caso de que gane Trump.
Pero en caso de que Harris sea la próxima presidente norteamericana, en Casa Rosada estarán a disposición de la dirigente del Partido Demócrata. Desde Cancillería aseguraron que “Queremos que la relación con los estadounidenses crezca bajo cualquier gestión”.
