Pasadas las 15 de este viernes los gremios aeronáuticos Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) anunciaron el levantamiento del paro que había provocado demoras y cancelaciones en aeropuertos de todo el país.
Aunque se había informado que se trataba de asambleas programadas, las empresas aéreas denunciaron que, en realidad, fue un “paro encubierto” debido a la modificación de los horarios inicialmente pautados, lo que afectó a pasajeros y generó complicaciones logísticas.
La compañías Aerolíneas Argentinas y FlyBondi se vieron obligadas a reprogramar y relocalizar sus vuelos, trasladando algunas operaciones del Aeroparque Jorge Newbery al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Esa situación generó demoras y cancelaciones que impactaron significativamente a los pasajeros. En medio del conflicto, la firma aérea estatal denunció que los gremios habían causado un gasto extra de 500.000 dólares en hotelería, comidas, traslados y multas, afectando directamente a unos dos mil pasajeros internacionales.
La situación se agravó con una protesta adicional de los trabajadores de Intercargo, la empresa encargada de la asistencia en tierra, lo que sumó más complicaciones al normal desarrollo de los vuelos.
Ante este panorama, el vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció que se les descontarán hasta 150.000 pesos a los empleados que hayan adherido a las asambleas, advirtiendo que los descuentos alcanzarían a 108 trabajadores de Intercargo y a un número indeterminado en Aerolíneas Argentinas.
El paro de los aeronáuticos no solo afectó a miles de pasajeros, sino que también generó una ola de críticas por parte de las aerolíneas que operan en el país y que vieron afectada su operatividad en un día clave para el transporte aéreo. El impacto económico y el malestar de los usuarios reflejan la magnitud de las medidas adoptadas por los sindicatos, que continúan en conflicto con las empresas.
Finalmente, los gremios decidieron levantar la medida de fuerza, permitiendo que los vuelos se reanuden gradualmente. Sin embargo, el conflicto está lejos de resolverse, ya que las empresas mantienen sus denuncias y las amenazas de descuentos salariales siguen latentes, en medio de un clima de tensión que podría derivar en nuevas medidas en el futuro.
Fuente: con información de La Voz.
