A contrarreloj trabaja el gobierno nacional para presentar ante la Corte Suprema de Justicia  las pruebas y fundamentos con los que defenderá el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) a través del cual  el presidente suspendió por dos semanas la presencialidad en las escuelas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Esta presentación se realizará luego de que la Corte aceptara su competencia en el caso y corriera traslado para que en cinco días el Ejecutivo aporte pruebas para sostener su decisión. Hay que recordar que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta fue el que cuestionó la suspensión de las clases presenciales.

Desde la Casa Rosada realizarán una respuesta epidemiológica más que jurídica. Explicarán como aumentó la positividad en la población escolar y argumentarán que en esta segunda ola ola crece con fuerza el contagio entre los más jóvenes y que el problema no es la escuela en sí, sino el traslado de padres e hijos hacia los establecimientos educativos.

 “Salud presentó un escrito y los equipos jurídicos tendrán esos fundamentos como base”, señalaron fuentes oficiales.

En concreto que busca dejar en claro que no se trata de una estrategia política sino sanitaria. “Que el hecho de suspender las clases presenciales no busca otro objetivo que intentar mitigar los efectos de la segunda ola de coronavirus”, aclararon.

La Corte estableció que la demanda se realizará a través de un proceso “sumarísimo”, es decir, un trámite que se resolverá de manera rápida, tal como está previsto en el Código Procesal Civil y Comercial.