Alberto Fernández afirmó este lunes que no fue al predio de Ezeiza a recibir a la Selección campeona de la Copa América “porque creí oportuno cuidar los protocolos. Y soy respetuoso de los actores que son los futbolistas y el cuerpo técnico, porque ellos son los artífices de esto”. 

“Estoy dispuesto y encantado de rendirles el homenaje que se merecen por este momento único cuando pueda recibirlos. Pero nunca me he valido de estas cosas para hacer política, porque son de Argentina y no de uno en particular”, destacó el presidente.

Sin embargo, la realidad detrás de la foto trunca de Fernández con el plantel podría ser otra. Según reveló Carlos Pagni en Odisea Argentina (LN+), Lionel Messi estaría enojado con el mandatario por los respiradores que donó a la ciudad de Rosario, que están varados hace meses en el aeropuerto local.

En su editorial, el periodista comentó que Fernández “intentó” celebrar el triunfo de Argentina frente a Brasil, pero no lo logró. “Se comenta que estaba listo el helicóptero en Olivos para llevarlo al predio de la AFA en Ezeiza. No pudo ser”, indicó.

“Unos dicen que se negaron los jugadores, resentidos por la cantidad de tiempo que no pudieron ver a su familias. No querían verlo”, dijo. Luego preguntó: “¿Puede haber un malestar también de Messi que donó unos respiradores que la Aduana no permitió ingresar? Es un signo de interrogación que hay en el ambiente del fútbol cuando intentan explicarse por qué el Presidente no pudo sacarse la foto soñada con la Selección”.

La Fundación Messi donó 32 ventiladores mecánicos a Rosario por la pandemia de coronavirus y están varados en el depósito del aeropuerto desde el 8 de agosto pasado, a la espera de la habilitación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) para poder ser distribuidos y usados en los hospitales de esta ciudad.

A través de un comunicado oficial, la Anmat expresó que dichos respiradores “no cuentan con el certificado de libre venta emitido por la autoridad sanitaria de origen”. Además, la entidad estatal afirmó que en agosto, cuando la donación arribó a Rosario, “se indicó la documentación faltante y, desde ese momento, no se ha recibido ninguna nueva información”.