La historia de Coco, el perro que llegó de Europa junto a su dueño, mantuvo en vilo al país por su destino, puesto que quedó varado en Ezeiza porque se le había vencido la vacuna antirrábica. La situación se viralizó en las redes sociales y, finalmente, con todo el revuelo las autoridades sanitarias decidieron que la mascota que había llegado de Hungría no sería deportada, se lo vacunaría y tendría que pasar en cuarentena hasta volver con su familia.

Franco Gavidia, su dueño, había estado en viaje durante 48 horas y al hacer aduana en el aeropuerto internacional le impidieron el ingreso del animal porque tenía vencida la vacuna desde hacía 8 días y no tenía certificado médico que avalara el estado del perro, que tiene un año y medio.

Incluso todo empeoró cuando el Senasa le advirtió que Coco podría ser deportado. En esa instancia, el organismo sanitario le informó que  “se avanzó en poner al perro en custodia dentro del aeropuerto, hasta que se resuelva su regreso a origen, salvaguardando su bienestar, brindándole los cuidados y el alimento necesario”.

“Estoy dispuesto a pagar un médico, una cuarentena y una multa”, dijo Gavidia, que es jugador de handball y se desempeña profesionalmente en Hungría, donde también tiene familia.

Pero con todo el revuelo que se armó a partir del hashtag #LiberenACoco, finalmente las autoridades decidieron que la mascota no fuera devuelta a Europa y que haga la cuarentena en la zona Primaria de Aduana, donde lo vacunarán y le darán alimento. Todo este proceso durará unos 21 días.

Los argumentos del Senasa

El Senasa emitió un comunicado donde señala que se “detectó en sus controles habituales en el aeropuerto internacional de Ezeiza, una mascota proveniente de Europa, que en su tránsito hizo escala en Colombia. Llegó al país sin su certificación sanitaria y sin la protección antirrábica correspondiente. El animal en cuestión es un perro de un año y medio, llamado “Coco” que tiene vencida la vacunación correspondiente y que por eso no puede ingresar a la Argentina”.

Y argumentaban que “es deber y responsabilidad del organismo, por Ley 27.233, bregar por el estatus sanitario del país, así como la prevención, el control y la erradicación de las enfermedades que afecten tanto a la sanidad de los animales y los vegetales, la producción agropecuaria, y a la salud pública en general”.