Argentina está inserta en la Tercer ola de coronavirus. La variante predominante es Ómicron y, de acuerdo con el último reporte diario, los contagios superaron los 100.000 casos en las últimas 24 horas. Si bien se estima que esta situación está recién creciendo, en febrero-marzo podría comenzar a descender la curva, sin embargo, para los infectólogos, el crecimiento de cotagios es una preocupación ya que podría saturarse el sistema sanitario del país.

La preocupación de los infectólogos no está puesta en la cantidad de casos graves ni en las muertes, sino en el crecimiento repentino de contagios, a pocos días de haber comenzado la infección por Ómicron. “Esto obliga a proyectar muchos más contagios en las siguientes semanas”, advirtieron.

La preocupación de los infectólogos

Pese a que el sistema sanitario del país está relajado, no hay colapso, los especialistas no dejan de analizar el panorama segundo a segundo.

“Si bien hay pocos casos graves, es un goteo de contagios que terminan en la internación y que van a ocupar las camas de terapia, cuya ocupación ha aumentado levemente sin todavía llegar a tensar el sistema. Pero, en los próximos días, también aumentará el ausentismo laboral y esto afectará la capacidad del sistema sanitario”, explica el infectólogo Eduardo López, que integra el comité de expertos que asesoran al Presidente.

“Estamos cursando una Tercera ola con dos variantes de alta transmisibilidad. En Córdoba, Ómicron ya representa el 80% de los contagios; en la Ciudad de Buenos Aires, el 70% de los casos,  en la provincia, el 40% y en Mendoza el 60%. Esto va a seguir subiendo en los próximos siete a 10 días y esta variante, que es entre cuatro y seis veces más transmisible que la Delta, va a ser dominante en la mayoría de los grandes centros urbanos”, agrega López.

Ver también: El 60% de los casos en Mendoza son de la variante Ómicron

“La preocupación por este número está dada porque todavía hay un número importante de personas que no han completado la segunda dosis. Y la variante Ómicron, para tener protección adecuada requiere tres dosis. Con dos dosis, la eficacia de la vacuna es del 35%”, alerta.

 “El nivel de contagios seguramente sea mucho mayor, porque hay muchos casos asintomáticos gracias a la vacunación. Por eso, este es el momento de seguir con los cuidados y de completar los esquemas. Preocupa la suba de casos porque todavía hay mucha gente insuficientemente vacunada. No vemos por el momento un impacto en las internaciones. Sin embargo, si aumenta el número de casos, la mortalidad y las internaciones también van a aumentar”, indicó Obieta.

Cruzar la barrera de los 100.000 casos es significativo, advierten los infectólogos. “El aumento ha sido exponencial. Lo que está circulando es Ómicron y los jóvenes son los que más se están contagiando, porque son el grupo con mayor actividad social y menos vacunación”, indica Pablo Bonvehí, miembro de la SADI.

“Si bien la mayoría de los cuadros no requieren internación, no es cierto que sean cuadros leves como un resfrío para quien lo atraviesa. Hay que ser cauteloso. Todavía estamos muy alejados de los picos. Si esta suba de casos hubiera ocurrido en mayo o junio pasados, habría sido una catástrofe”, agrega.

Reforzar las medidas sanitarias

Los especialistas están convencidos de que, en plena suba de casos, es momento de insistir en los cuidados personales. Sobre todo, en aquellas conductas aprendidas durante la pandemia que se fueron relajando en los últimos meses.

“Si soy contacto estrecho tengo que aislarme, no esperar a ser positivo”, apunta Obieta.

“Si uno quiere evitar contagiarse, en este tiempo tiene que dejar de asistir a los encuentros con muchas personas y si hay que participar de una reunión, priorizar que sea al aire libre. Lamentablemente, muchos fueron abandonando en este tiempo el uso del barbijo y hasta volvieron a compartir mates”, describe Bonvehí. 

“Usar barbijo reduce el 50% las chances de contagio y mantener la distancia social, otro 25%. Si algo tiene que cambiar en los hábitos cotidianos en este momento es justamente el haber abandonado esas medidas de cuidado”, dice López.