Luego de dilatar el debate por varias semanas, el Gobierno de Javier Milei recibió una fuerte advertencia por parte de senadores de la oposición para el tratamiento de la nueva fórmula jubilatoria en la Cámara Alta.

Los legisladores nacionales le adelantaron al oficialismo que antes del 15 de agosto se tiene que debatir la iniciativa que ya tiene media sanción de Diputados.

Frente a este escenario, desde el entorno del mandatario nacional analizan presentar una propuesta o modificación al medio proyecto para que vuelva a Diputados para su revisión. De esta manera, el oficialismo “ganaría tiempo” y evitaría exponer a Milei a que emita un veto al documento.

El Gobierno tiene la definición del tema en sus manos y se espera que a fin de mes pueda mostrar a los bloques dialoguistas una salida amistosa. A pesar de ello, la situación es compleja si uno analiza los votos que la ley consiguió de casi toda la oposición en Diputados. Se ganó la máxima cantidad de tiempo posible y, en la medida que no aparezca un texto que amortigüe la presión, podría complicarse el asunto”, expresó un funcionario cercano al presidente.

El proyecto fue aprobado en Diputados por 160 votos afirmativos, 72 en contra y apenas hubo ocho abstenciones. Ante la falta de senadores propios, apenas ocho, desde La Libertad Avanza, son consientes que en la Cámara Alta podrían vivir la misma situación, lo que sería un “duro golpe legislativo”.

La ley propone una actualización mensual basándose en el último dato disponible del Índice de Precios al Consumidor (IPC), como el DNU  vigente que activó el Ejecutivo, e incorpora un “empalme” del 8,1%, dado que el Gobierno otorgó un 12,5% que no cubre el 20,6% de inflación de enero, mes que queda fuera de la actualización. De este modo, la jubilación mínima alcanzaría la canasta básica.

Por otra parte, Diputados agregó de forma anual un adicional del 50% de la variación entre el RIPTE -promedio de los salarios- y el IPC para habilitar la posibilidad de mejorar las jubilaciones en contextos de crecimiento económico.

De esta manera, el IPC no se convertirá en un techo para los haberes, este punto es el que más analiza sacar el Ejecutivo.

En las negociaciones que están llevando el oficialismo, mediante el jefe de Gabinete Guillermo Francos, con la oposición dialoguista por la Reforma Electoral, los presidentes de los bloques han pedido que se motorice el tratamiento de la movilidad jubilatoria en el senado.

El punto clave de esta historia será la próxima comisión conjunta de Trabajo y Previsión Social junto con la de Presupuesto y Hacienda, donde la oposición avanzaría con el dictamen del proyecto. De esta manera, la iniciativa ingresaría a la orden del día del Senado y se trataría en su la próxima sesión.