La semana comenzó con el aumento del riesgo país, que superó los 1.600 puntos, y con una baja en la cotización del dólar. Esto se debió a que el ministro de Economía, Luis Caputo, decidió utilizar divisas norteamericanas del Banco Central para achicar la brecha cambiaria, que venía en alza en los últimos días.

La medida funcionó pero tuvo consecuencias en el mercado financiero: por el incremento del índice del riesgo país, los bonos dolarizados de la Argentina cayeron un 3%. Para los especialistas, la decisión de Caputo fue la casual de estos movimientos.

El dólar blue llegó a cotizar más de $1.450 y tras la decisión del ministro de Economía, la divisa paralela cerró este martes los $1.405. Para llegar a esto, el Gobierno tuvo que optar entre frenar la suba de la brecha cambiaria o admitir un salto mayor del riesgo país. 

En concreto, el Ejecutivo usó parte de las reservas del BCRA para retirar pesos del mercado,  lo que implicó el aumento de la oferta de divisas, generando un automático retroceso en las cotizaciones.

Pero esta medida fue observada por inversores extranjeros, que consideran que esta postura del oficialismo debilita las reservas del BCRA y que esto podría poner en riesgo futuro pagos de bonos como de compromisos a pagar que tiene la Argentina. La preocupación pasa por “la espalda financiera” que tendrá el país de cara al 2025.

El año que viene los vencimientos de deuda se aproximan a los 10.000 millones de dólares y sin reservas en el Central es difícil poder enfrentarlos exitosamente. La suba del riesgo país por encima de los 1.600 puntos básicos refleja justamente esa preocupación. 

Pero Caputo sigue convencido en seguir bajando la brecha cambiaria a pesar de este tipo de reacciones en el mercado. Al mismo tiempo, también se avanza rápidamente con el objetivo de “emisión cero”, cerrando todos los grifos que generan emisión monetaria.

Por eso, el BCRA continúa comprando dólares y  lanzó la recompra de los “puts” de los bonos en pesos. Esto implicaría eliminar otra fuente potencial de emisión.

Ya con una brecha cambiaria del 35%, el Ejecutivo acelerará con su plan de comenzar a eliminar paulatinamente el cepo. En la medida que la distancia entre el dólar oficial y los financieros se achique, la liberación de los controles y unificación cambiaria resultaría menos traumática.


Fuente: con información de Infobae.