El Banco Central de la República Argentina (BCRA) tomó la decisión de interrumpir los únicos contratos vigentes para la impresión de billetes que mantenía con la Casa de Moneda. Bajo esta medida, las entregas pendientes de papeles de 1.000 y 2.000 pesos no serán realizadas.
De acuerdo con las fuentes oficiales, los billetes considerados de baja denominación ya no serán impresos debido a que no son serán necesarios.
Incluso, el Gobierno apostará a la importación de billetes de $20.000 desde el exterior y seguirá produciendo más de $10.000 para cubrir las necesidades de efectivo.

“Se informa que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) nos ha comunicado la decisión de rescindir los contratos de denominación de $1.000 y $2.000 que se encuentran vigentes al día de la fecha con Casa de Moneda”, expusieron en un correo interno dirigido al personal.
En cuanto a los trabajadores, el BCRA informó que “a todo el personal afectado directamente a dicha actividad productiva, se le dará curso a la utilización de los períodos vacacionales que tengan disponibles”.
Con precisión se rescindieron contratos de 2021, 2022, y 2023 para abastecer de billetes el primer y segundo semestre de 2022, y los primeros seis meses del año pasado. Desde la autoridad monetaria apuntaron que “la rescisión es parcial porque se van a recibir una parte de uno de los contratos por billetes de $2000″.
A raíz de este contexto, la Casa de Moneda quedó más cerca de la inactividad total y se acerca su cierre. Esto último es algo que había sido anunciado oficialmente por el Ejecutivo nacional semanas atrás.
