La fiscal federal de Lomas de Zamora Cecilia Incardona pidió medidas de investigación para determinar si los cinco iraníes retenidos en el país y que llegaron en un avión inmovilizado en el aeropuerto internacional de Ezeiza tienen vínculos con el terrorismo.
En el Boeing 747 Dreamliner de la empresa Emtrasur viajaban 11 venezolanos y cinco personas de nacionalidad iraní. Incardona solicitó el secreto de sumario para evitar que se filtren datos de la causa que mantiene en vilo a la política argentina y al Gobierno nacional.
Los cinco iraníes fueron identificados como Mohammad Khosraviaragh; Gholamreza Ghasemi; Mahdi Mouseli; Saeid Vali Zadeh y Abdolbaset Mohammadi.
La fiscal presentó la solicitud ante el juez Federico Villena, quien ya había ordenado este lunes por la mañana que se les retuvieran los pasaportes a los ciudadanos iraníes durante 72 horas. A su vez, había dispuesto que se les tomaran las huellas digitales en el hotel donde están alojados, el Plaza Canning Dessing.
Para la fiscal de Lomas de Zamora hay elementos de sospecha suficientes para investigar el episodio, tales como la llegada del avión a la Argentina, el plan de vuelo y su cargamento.
Por otra parte, el juez pidió que la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) le informe cualquier movimiento que se produzca sobre la aeronave venezolana.
La aeronave pertenece a la aerolínea iraní Mahan Air y se encuentra sancionado por los Estados Unidos. Provenía de Caracas y aterrizó el lunes 6 de junio en Córdoba por mal tiempo en Buenos Aires. Luego se dirigió al aeropuerto internacional de Ezeiza, pero el alerta saló cuando los servicios de inteligencia argentinos recibieron un aviso de Uruguay que se negaba a aprobar su aterrizaje para cargar combustible.
