La diputada nacional mendocina Mercedes Llano, del Partido Demócrata y alineada con La Libertad Avanza, presentó un proyecto para incorporar sanciones específicas contra los legisladores que profieran insultos, agravios o expresiones denigrantes dentro de la Cámara de Diputados. La iniciativa establece como castigo la suspensión del goce de la dieta durante un mes.

El proyecto de resolución surgió después del escándalo ocurrido el 30 de septiembre durante un plenario de comisiones que debatía un proyecto relacionado con la defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas. La reunión terminó con cruces, insultos y forcejeos entre distintos diputados, en un episodio que tuvo como principales protagonistas al dirigente de Unión por la Patria Juan Grabois y legisladores de La Libertad Avanza.

La iniciativa de Llano propone incorporar un nuevo artículo al Reglamento de la Cámara baja para establecer una sanción concreta ante este tipo de comportamientos. El texto plantea que los diputados que utilicen insultos, expresiones injuriosas, soeces o denigrantes durante el ejercicio de sus funciones parlamentarias pierdan el goce de su dieta durante un mes.

Mercedes Llano.

La sanción se elevaría a dos meses en caso de reincidencia, pero también cuando la conducta incluya amenazas, intimidación o agresiones físicas. El proyecto, sin embargo, establece una diferencia entre los agravios personales y el debate político: las opiniones, críticas y juicios de valor quedarían fuera del régimen sancionatorio porque forman parte de la libertad de expresión parlamentaria.

En los fundamentos, Llano sostuvo que la crítica política constituye una parte central del debate democrático, pero consideró que los agravios personales no deberían formar parte de la actividad legislativa. Según argumentó, actualmente existe un vacío en el régimen disciplinario de la Cámara porque no hay una sanción específica para este tipo de expresiones.

“La crítica política es parte esencial del debate democrático”, sostuvo la diputada mendocina, al tiempo que marcó una diferencia entre cuestionar las posiciones de otro legislador y recurrir a insultos o descalificaciones personales.

La legisladora también vinculó su propuesta con el deterioro de la imagen de los poderes legislativos. En ese sentido, sostuvo que la sociedad está cansada de observar episodios de agresiones y descalificaciones entre dirigentes y planteó que recuperar la credibilidad de las instituciones requiere “ejemplaridad, respeto y tolerancia”.

La propuesta de Llano se suma así a otras iniciativas que surgieron después del episodio ocurrido en el plenario de comisiones. Días después del escándalo, el bloque de La Libertad Avanza presentó un proyecto para excluir a Juan Grabois de la Cámara de Diputados, con el argumento de que incurrió en un “desorden de conducta” durante el ejercicio de sus funciones.

El episodio ocurrió durante una reunión conjunta de comisiones convocada para debatir un proyecto referido a la soberanía argentina sobre las Malvinas. La exposición de la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman fue interrumpida desde la bancada oficialista por el diputado santacruceño Jairo Guzmán.

La situación derivó en una discusión que involucró a Grabois. El diputado de Unión por la Patria se levantó de su lugar y se dirigió hacia Guzmán, en un episodio que terminó con un forcejeo. Luego, Grabois lanzó una serie de insultos contra integrantes de la bancada de La Libertad Avanza.

El enfrentamiento continuó con otros legisladores. El diputado libertario Gerardo Huesen calificó de “enano” a Grabois y ambos intercambiaron nuevos agravios. Otros legisladores intentaron intervenir para evitar que la discusión escalara.

Hacia el final del plenario también hubo un cruce entre Grabois y la diputada libertaria Juliana Santillán. El legislador la llamó “tontita” y, después de que el presidente del plenario, Carlos Zapata, le apagara el micrófono, continuó con los agravios. La reunión terminó de manera abrupta.

El proyecto presentado por Llano busca que situaciones de este tipo tengan una consecuencia disciplinaria específica dentro de la Cámara. La propuesta deberá atravesar ahora el trámite legislativo correspondiente para determinar si se incorpora al Reglamento de Diputados.