Alberto Fernández recorre la costa.
Alberto Fernández recorre la costa.

Mientras Alberto Fernández insiste con el pedido de juicio político contra la Corte Suprema, paralelamente comenzaron con los spots de campaña. En el medio, el Gobierno le resta importancia a las agresiones verbales que recibió el Presidente en su primera recorrida en la provincia de Buenos Aires.

En la Casa Rosada atribuyen los hechos a grupos reducidos y no temen por la seguridad de Fernández. Además, son conscientes de que estos accionares podrán repetirse a lo largo de la campaña electoral, aumentando la tensión.

El Presidente, que evalúa pelear en la interna con el kirchnerismo por la reelección, organizó desde el jueves un rally de actos en la costa bonaerense con cortes de cintas y reuniones políticas.

El lunes en Miramar todo se opacó con la protesta de un grupo pequeño de manifestantes, dos días después se repitió la escena en Exaltación de la Cruz, otra localidad bonaerense.

Para el Gobierno todo fue “inflado” por los medios y aclararon que el jefe de Estado tuvo una “excelente” recepción ente los vecinos y turistas.

Un hombre allegado al Presidente, que también participó de la organización del acto en Miramar, dijo que los manifestantes eran “militantes opositores” y que “no fueron actos espontáneos“.

“Toda la campaña va a ser así, de un lado y de otro”, diagnosticó un armador del primer mandatario.

Mientras tanto, Fernández seguirá con su precalentamiento de campaña en la provincia de Buenos Aires, sin distinguir entre intendencias cercanas o kirchneristas. Este jueves viaja hasta Ensenada para encontrarse con Mario Secco, el intendente que insiste con convencer a Cristina Kirchner para que sea candidata presidencial-