Javier Milei se reunirá este viernes con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Georgieva en el marco de la cumbre del G7 que se desarrolla en Italia. En este encuentro se espera que el presidente argentino avance en las negociaciones para alcanzar un nuevo acuerdo con el organismo.
Milei busca conseguir que el FMI le otorgue un nuevo préstamo por 15 mil millones de dólares, dinero que serviría para avanzar con levantar el cepo cambiario, una de las metas clave de la gestión del libertario.
Luego de conseguir encadenar varios meses de superávit fiscal, sumado a la importante la importante desaceleración de la inflación que se dio en las últimos meses, y que en mayo se ubicó en el 4,2%, el mandatario argentino cree contra con argumentos necesarios para poder llegar a buen puerto en sus negociaciones.
A pesar de esto, y si bien desde el organismo destacan estos logros, Georgieva y compañía miran con preocupación los vaivenes políticos que ha tenido el país en los últimos años.
En la reunión se espera que la titular del FMI elogie el plan de ajuste y al ministro Luis Caputo -una reivindicación personal en el FMI que lo destrató con Macri-, y a continuación explicará al Presidente que es posible negociar un nuevo programa, siembre bajo ciertas condiciones que ya están esbozadas con la impronta aséptica del wording que usa el FMI.
“El Directorio enfatizó que para mantener los sólidos avances se requiere mejorar la calidad del ajuste fiscal, iniciar pasos hacia un marco mejorado de política monetaria y cambiaria, e implementar la agenda estructural. También será necesario proseguir los esfuerzos para apoyar a los más vulnerables, ampliar el apoyo político y garantizar la agilidad en la formulación de las políticas”, advirtió el FMI en su comunicado.
En otras palabras, una de las exigencias del organismo para poder lograr un nuevo acuerdo es la implementación de medidas para disminuir los alarmantes datos sociales, con un fuerte incremento en la pobreza, sumado a limar las asperezas con el Poder Legislativo para darle mejor músculo político al Ejecutivo.
