Este domingo, el balotaje para definir quién será el próximo presidente de la Nación se disputa entre el ministro de Economía, Sergio Massa y el economista libertario, Javier Milei, quien surgió en la escena política de forma intempestiva en los últimos dos años luego de haber sido panelista en los canales de televisión.

En las PASO alcanzó el 29,86% de los votos y para las generales de octubre amplió por algunas centésimas su caudal y obtuvo un 29,99%, superado por Massa que recibió el 36,78%.

Los primeros años

Milei nació el 22 de octubre de 1970, tiene 53 años y es diputado Nacional desde el 10 de diciembre de 2021.

En total, durante estos dos años en su banca en el Congreso, firmó 10 proyectos de ley relacionados, en su mayoría, con derogaciones de impuestos. Estuvo presente en 14 de las 16 sesiones de 2022, aunque se ausentó en la mitad de las votaciones.

Desde 2007 se desempeña como conferencista y en más de una ocasión dijo que vive de eso, ya que cobra entre 10 mil y 25 mil dólares por cada conferencia. Publicó más de 50 artículos académicos y es autor de 11 libros.

Se recibió de economista en la Universidad de Belgrano, fue profesor de Microeconomía, Teoría Monetaria, Teoría Financiera, Crecimiento Económico y Economía Matemática en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad del Salvador.

Milei fue al Colegio Cardenal Copello de Villa Devoto, y más allá de los estudios en ese instituto se destacó por sus dotes como arquero. También se convirtió en el cantante de Everest, la banda Stone que armó tras sus pasos por la secundaria.

Hijo de Horacio Norberto Milei, un chofer del colectivo 111 que en pocos años iba a dar grandes saltos en el escalafón social y de Alicia, quien trabajó en puestos administrativos.

En la biografía no autorizada “El Loco”, Juan Luis González reveló que la vida familiar de Javier y de su hermana Karina, dos años menor, eran un tormento. “Palizas, golpes, humillaciones, maltratos, y la falta de amor por parte de su padre fueron una constante en la infancia del futuro diputado, una larga serie de suplicios que incluían la atípica fórmula de que la madre no era víctima, sino victimaria”, detalló el periodista.

Sus vínculos con Eduardo Eurnekián

Milei comenzó a trabajar para el empresario Eduardo Eurnekián en 2008 y alcanzó el puesto de economista en jefe de Aeropuertos 2000. Para el último tramo de su tiempo en la empresa, la relación laboral tuvo altibajos.

Renunció recién el 9 de diciembre del 2021, horas antes de asumir como diputado de la Nación. Días antes del balotaje, Eurnekian sostuvo en relación al libertario: “Tengo 3.700 empleados en mi empresa y uno salió fallado”.

El libertario se desempeñó también como economista jefe de la Fundación Acordar, donde colaboró activamente en la campaña presidencial del exgobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, durante 2015. La fundación era comandada por Guillermo Francos, de cercanía con Eurnekian y director del Banco Provincia durante toda la segunda gestión del exmotonauta.

El libertario también participó como asesor del Gobierno argentino en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), fue economista coordinador del estudio de Miguel Ángel Broda y trabajó como economista jefe de Máxima AFJP y economista senior del Banco HSBC.

En los 90 fue asesor del exmilitar -condenado por crímenes de lesa humanidad- Antonio Bussi en el Congreso de la Nación.

Durante el tercer debate presidencial, Sergio Massa destacó que realizó una pasantía en el Banco Central de la República Argentina (BCRA), pero que la misma no fue renovada.

El nacimiento de La Libertad Avanza

La Libertad Avanza irrumpió en la vida política argentina en medio de un escenario polarizado entre el kirchnerismo y Juntos por el Cambio en 2021, donde el partido que encabezó Javier Milei obtuvo en las Elecciones Legislativas el 17% de los votos. Poco a poco fue identificado con la figura de “El León”.

El partido libertario consiguió así dos bancas en la Cámara de Diputados de la Nación, cinco en la Legislatura porteña, una en la legislatura de La Rioja, más otra que conseguirían al año siguiente en Tierra del Fuego.

LLA nació “como un proyecto novedoso y afuera de la lógica de la grieta que nucleaba a liberales, libertarios, conservadores, pañuelos celestes, nacionalistas duros e influencers, una alianza variopinta que había sabido interpretar muy bien el clima de época”, sostuvo José Luis González en su libro en “El Loco”.

“Él era una figura extravagante y con pasado de economista mediático, con ideas que sonaban a nuevas que, combinadas con la dosis justa de insultos y gritos y el particular toque de su pelo largo, lo habían transformado en un personaje prácticamente irresistible. Su nombre en la televisión daba rating y en las redes daba clicks, una combinación ideal para la era del recorte de videos en WhatsApp, Twitter, e Instagram (es el político argentino con más seguidores, por arriba de Cristina Kirchner y Mauricio Macri). Si Brasil tuvo a Bolsonaro y Estados Unidos a Trump, muchos vieron o quisieron ver a Milei como la encarnación argentina de estos”, describó González.

Algunos de los temas que LLA vino a instalar fueron la privatización de las empresas públicas, la dolarización de la economía, la guerra declarada contra la casta política, el feminismo y la “ideología de género”, la eliminación del Banco Central y de la obra pública, la libre portación de armas, la negación de los treinta mil desaparecidos y la defensa de la libertad de mercado.

El rol de los medios de comunicación

Las reiteradas intervenciones en programas como Animales Sueltos (con Alejandro Fantino como uno de sus grandes promotores, por entonces), Polémica en el Bar, entre otros, ensalzó la imagen disruptiva de Milei en los medios de comunicación argentinos.

YouTube video

Uno de los primeros blancos del libertario fue el entonces jefe de Gabinete de Mauricio Macri, Marcos Peña. Luego el libertario tuvo cruces con otros economistas, periodistas, panelistas y más.

En diciembre de 2017 -recapitula “El Loco”- nació la primera cuenta fan en Youtube, que llevaba un nombre premonitorio: “Milei Presidente”.

En 2018, el libertario ya era un fenómeno mediático y había llevado esa grandilocuencia discursiva al teatro, donde mezclaba humor con economía.

Ese año apareció por primera vez en la histórica encuesta de la revista Noticias sobre “los 100 argentinos más influyentes”. Ocupó el puesto 43, mejor posicionado que, por ejemplo, la entonces vicepresidenta Gabriela Michetti.

Así, rápidamente Milei pasó de ser el economista/panelista televisivo que gritaba, insultaba y movía su peluca haciendo mover la aguja del rating y ganándose burlas y risas en redes social, a un serio candidato a ocupar el sillón de Rivadavia si este domingo le gana la pulseada a Sergio Massa en las urnas.