La Justicia investiga el envío fuera de protocolo de 60 dosis de Sputnik V desde Ezeiza al Calafate. Tras la denuncia de la diputada Graciela Ocaña, la Fiscalía a cargo de Eduardo Taiano analiza si la maniobra se incluye en la causa por la vacunación VIP en el Hospital Posadas, o bien si se instruye como un hecho vinculado a irregularidades en la distribución de dosis.
Según consta en la denuncia, el avión de Aerolíneas Argentinas que llevó las dosis a la ciudad santacruceña partió el 23 de enero a las 8.40. Sobre la hora de despegue, agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) recibieron un llamado de una autoridad de la aerolínea que les habría solicitado que permitan el ingreso de un enviado de Carla Vizzotti, por entonces Secretaria de Acceso a la Salud y actual ministra.
El emisario habría entregado una conservadora que pasó por el escáner destinado al control de la tripulación. La indicación incluía la entrega en mano de las dosis de la vacuna rusa al comandante de Aerolíneas en una zona restringida, destinada al ingreso de los pilotos y azafatas.
“De confirmarse estos hechos, es evidente que la sustracción de las 60 dosis tuvo por objetivo proveer a algún vacunatorio vip, constituyendo una nueva modalidad de la apropiación indebida de medicinas que debe suministrarse a las poblaciones de riesgo, para beneficio de amigos del poder o directamente integrantes del gobierno”, indicó la denuncia que realizó Ocaña. Por ahora se desconoce el destino final de las vacunas una vez que llegaron a El Calafate.
