La investigación por la muerte de Agostina Vega sumó un nuevo capítulo este martes con las declaraciones públicas de Soledad, la expareja de Claudio Barrelier y propietaria del Ford Ka. El vehículo quedó implicado como el medio en el que se desplazó el imputado desde su vivienda hasta la zona donde encontraron los restos.
En su testimonio, la mujer reconoció que mantuvo una relación con el imputado durante varios meses, pero que se habían distanciado hace días. Aún así, contó que el hombre volvió a hablarle el 25 de mayo feriado para pedirle prestado el auto. “Nunca jamás me imaginé esto que pasó. La relación fueron un par de meses, pero intensos. Ahora me doy cuenta el papel que jugó conmigo, que me mintió desde el primer momento, que siempre me usó“, expresó.
En diálogo con Arriba Córdoba (El Doce), contó que era “normal” que Barrelier usara su auto y que por eso no le había llamado la atención el pedido. Pero sí contó que le llamó la atención el acercamiento que tuvo luego de varios dias sin verse. “Si bien hablábamos por teléfono, el viernes anterior le mandé un último mensaje y eliminé su número. Nos habíamos distanciado“, contó.

La mujer indicó que el sábado no hablaron y que el domingo Barrelier volvió a comunicarse. “Me llamó como a las 5 y media preguntándome por qué lo había bloqueado. Le expliqué que solo lo había eliminado, me pidió hablar“, recordó.
Sobre ese encuentro, Soledad contó que Barrelier la pasó a buscar para desayunar y que durante ese encuentro “hubo un silencio incómodo que recién ahora me hace dar cuenta”.
“Tenía un presentimiento yo“, confesó.
El domingo la mujer se negó a prestarle el auto, pero el lunes finalmente accedió. Barrelier viajó en Uber hasta su casa y se retiró en el vehículo. Ese día hablaron de la búsqueda de Agostina y él le contó que había declarado por ser el último en verla. “No indagué mucho en el tema, lo noté tranquilo, medio triste, pero porque hacía mucho no nos veíamos y por la pelea que habíamos tenido“, confesó.
Según el relato de Soledad, ese día el imputado se sentó en la cama y le dijo que tenía que llevarle ropa a un familiar. Tomo el auto y se fue. “Yo no le quería prestar el auto porque tenía una fea sensación. Le insistí que se quede, pero se paró y se fue al auto al garaje“, relató. Contó que pasó más de una hora y empezó a llamarlo. “No volvía, lo llamaba y no me respondía. Pensé que me había robado el auto, era mi sensación“, afirmó.
Barrelier finalmente y Soledad no sospecho nada vinculado al crimen. “No noté nada raro dentro del auto cuando me subí, había olor a cigarrillo. Si hubiera sospechado me hubiera fijado, pero qué me iba a imaginar“, expresó.
Después acudió a su vivienda el padre de Agostina, que había llamado anteriormente. Habló con Barrelier, de hecho, pero el imputado no mostró indicios de ser responsable. Soledad presenció esa charla y señaló: “Me llamó la atención todo lo que él le contó. Él no titubeó en ningún momento, le contaba las cosas al padre de Agostina con mucha seguridad“.
“La firmeza con la que hablaba él parecía verdad lo que decía”, sostuvo.
Por último, Soledad se mostró arrepentida por lo ocurrido. “Ayudé a la persona que tenía al lado, que hoy me doy cuenta de que era un actor“, advirtió.
“Él se había comprado a toda mi familia. Mi hijo me mandaba mensajes diciendo: ‘Ma, me defraudó’. Mi hijo lo adoraba”, confesó, visiblemente emocionada. “Si hubiera sospechado algo, no lo dejo entrar a mi casa. Tengo hijos. Me arrepiento de haberlo ayudado y de haberle prestado el auto ese día“, cerró.
Con información de El Doce e Infobae.
