Gerardo Boschín, el otro mendocino señalado en la trama de corrupción de Arsat.

La Justicia Federal avanza sobre un presunto entramado de corrupción que salpica de lleno a exfuncionarios clave de la gestión actual en torno a la empresa ARSAT. La lupa judicial se posó ahora sobre Gerardo Boschín, quien está siendo investigado por el presunto cobro de coimas en forma de autos de lujo y dinero en efectivo.

La investigación, que cobró un ritmo frenético tras la detención del extitular de ARSAT, Facundo Leal, desnudó el accionar de lo que en los pasillos oficiales ya se conoce como “la banda de los mendocinos”. La causa penal, en manos del juzgado de San Isidro a cargo de Lázaro Mirabelli, apunta a una red de beneficios cruzados a través de licitaciones de logística y resguardo de materiales de la empresa estatal de telecomunicaciones.

La investigación judicial determinó que Boschín fue el contacto de los empresarios beneficiados en un contrato de ARSAT, quienes tenían que proveer un depósito para el resguardo de material, que presuntamente fue arreglado con coimas.

Las pruebas recolectadas a partir de los teléfonos secuestrados indicaron que Boschín -entonces gerente de Administración y Finanzas de ARSAT- fue el nexo con los empresarios en el trámite administrativo de la licitación durante 2021 y uno de los que recibió dinero en efectivo en las oficinas de la empresa estatal. Su firma aparece en todos los expedientes vinculados a la contratación.

En una de las conversaciones tomadas como prueba de los mensajes telefónicos, uno de los empresarios señalados apuntó que iban a entregarle US$ 6.000 a Boschín.

Boschín dio luz verde a contratos y órdenes de compra por un total de casi US$ 2 millones.

El ex funcionario fue allanado en cuatro domicilios, aunque no detenido: uno en la Ciudad de Buenos Aires, otro en Nordelta y otros dos en Mendoza. En los operativos secuestraron elementos para la causa.

Autos de lujo y registros sospechosos

El avance del expediente judicial detectó un llamativo y vertiginoso incremento patrimonial que los involucrados no pueden justificar. De acuerdo con los registros vehiculares incorporados a la causa, a los pocos días de emitirse millonarias órdenes de compra estatales en 2021, Boschín registró a su nombre una camioneta Volkswagen Highline de alta gama.

La investigación judicial hizo un cruce de datos y verificó que Leal le  transfirió a Boschin una Volkswagen Amarok Extreme en julio de 2023.

Boschín, que trabajo durante la gestión del gobernador Francisco Pérez en el Ministerio de Seguridad de Mendoza, figura como empleado de la empresa a cargo de los satélites argentinos y la instalación de la fibra óptica en el país.

Hasta enero de 2026 estuvo al frente de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA). Había asumido en ese cargo cuando empezó la gestión de otro mendocino, Luis Pierrini, al frente de la Secretaría de Transporte. Con la salida de este, tanto Boschín como Leonardo Comperatore, a cargo de  Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), dejaron sus funciones.

Comperatore, por su parte, fue ex ministro de Seguridad también en la gestión paquista y desembarcó en Nación a través del ahora detenido e investigado Facundo Leal.

El antecedente: una renuncia en cadena que anticipaba la tormenta

La situación procesal de Boschín termina de explicar el verdadero trasfondo de su salida del Gobierno. Aunque en su momento se vistió de “reordenamiento institucional”, Boschín había presentado su renuncia de forma fulminante a la presidencia de Trenes Argentinos Operaciones.

Aquella eyección se produjo en cadena apenas 24 horas después de que se oficializara la salida de Pierrini de la Secretaría de Transporte.

Aquel desembarco en masa del “equipo mendocino” en el sector ferroviario y de transporte —firmado originalmente en los decretos del Poder Ejecutivo— terminó desmoronándose por completo. Lo que inicialmente se leyó como una interna política por el control del gasto público en el transporte de pasajeros, hoy se revela como el preludio de un escándalo judicial por defraudación, malversación de fondos y cohecho que recién empieza a destapar sus cartas más complejas.

Con información de La Nación.